EL PLACER DE DESPLEGAR ETIQUETAS

Un paradigma del coaching dice: “tú no eres lo que dices de ser, sino lo que haces”.

Un ejemplo: una cliente afirma «soy vaga» y luego añade que, desde años, nada tres veces a la semana y va al gimnasio otras tres. Pues, estará más bien en la categoría de los deportistas.
Límpido como el agua, sobre todo si a este punto se realizara uno de los posibles milagrosos cambios de observador que el coaching ontologico llama “quiebres”. Una buena pregunta tipo “¿y cómo me definirías a mi si hiciera lo mismo, vago?” y las lentes deformantes que siempre esta persona ha tenido delante de sus ojos se rompen y ella ve una imagen más verdadera de la realidad.

Sin embargo creo que eso es sólo el comienzo. Aunque sea un momento importante, es todavía poco lo que ha llegado a la consciencia.
En mi experiencia estas disonancias entre pensamientos y acciones ocurren cuando lo que estamos haciendo no es en linea con nuestra propia personalidad. Nos vemos una realidad muy distante de la objetividad porque estamos haciendo algo que no nos gusta, las acciones en marcha no responden a una exigencia propia. A decir, con el ejemplo de arriba, la persona en cuestión no ha decidido ser deportista y lo ha asunto como un “se debe” o una fuga de otros entornos, …

Estas decisiones son, al final, reacciones a una idea de si mismo o, peor aún, a un ideal de si mismo, o, incluso peor, a un miedo sobre si mismo.
Se trata de un pensamiento respecto a la hipótesis que agir diferentemente es un riesgo para la identidad
Este pensamiento se podría leer así: «Yo soy pigro y no puedo permitirme de ser pigro, si no, lo que ocurrirá es [pon aquí una cualquier tragedia mortal, normalmente un clásico como “no sirvo para nada” o “nadie me amará”]».

Imaginamos que estamos en sesión con la cliente ‘vaga’.
En nuestra ayuda viene un paradigma de la Terapia de la Gestalt: “el driver principal del ser humano es el placer”.
«¿Tienes gusto a entrenar seis veces a la semana? ¿Qué objetivo positivo te motiva?»
Puedes contestar «no, no me motiva nada». Pero no me quedaría satisfecho. Un placer tiene que haberla guiado hasta ahora. ¡Descubrimos juntos cual es!

Por cierto, hay una única respuesta a la pregunta «¿eso te hace estar bieni?»

Dejar de describirte a ti como una persona activa o pigra, así como guapa o fea, rica o pobre, lista o tonta… eso es muy necesario. Más importante todavía es saber lo que te hace estar bien o cual resultado te hará estar mejores. Las acciones para conseguir ese mayor bienestar no las vivirás entonces como obligaciones y además, si no funcionarán, se pueden cambiar sin afectarán tu autoestima (porque no eres tú, la persona, a ser equivocada y tampoco tus metas, si no el simple plan).

¿Cómo te darás cuenta de que funcionan?

Nunca me cansaré de repirlo. La respuesta es: al ponerte en marcha “estarás más feliz”.

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ASERTIVIDAD – DECIR ‘NO’, PARA DECIR ‘SÍ’ A TI MISMO.

Versione italiana…yes_no

Un nuevo amigo me propuse de compartir (y ayudarlo a coordinar) una noche bajo las estrellas con el grupo de la playa. Pues, no sé a ti, a mi “noche bajo las estrellas” es una locución que no me da ninguna ilusión, sino lo contrario (sobrevivir sin luz, ducha o aseo, arriesgar de resfriarte en pleno verano, …).
Pero, como el amigo era nuevo y agradable, no me atreví a decir que no para no estropear el vinculo recién nacido. La verdad es que tampoco me dí cuenta de decir sí de mala gana. Seguí al pié del cañon hasta que no encontré una series de excusas – algún comportamiento un poco malo del chico – para explotar con una rabia que claramente apareció desproporcionada. Moraleja: el vinculo recién nacido murió en la cuna.

Que actitud muy poco de coach! Me daba cuenta que la cólera estaba subiendo y también estaba consciente que cuando hay cólera normalmente estamos poniendo en marcha una respuesta que se puede definir hipo o disfuncional. A decir que la solución creativa que adoptamos es eficaz sí pero no eficiente, siendo una manera más bien no consciente, ni directa, ni equilibrada de gestionar la situación.
¿Y como tuviera que ser una gestión más cercana al ideal?

En la psicología de la Gestalt, todo empieza por escucharte a ti mismos. Para poner “en figura” una relación que aparecia tan importante, mis sensaciones, mis deseos …e yo… hemos acabado en el fondo.

Asertividad es la palabra clave.
Se trata de decir «sí!» a ti mismo aunque eso pueda significar decir «no!» a los demás.

Es preciso aprender a expresar tus propios deseos, ideas, emociones de una manera – precisamente – consciente, directa y equilibrada (y por eso las emociones negativas no tendrían que entran en la comunicación).

Se basa en el respecto para estos deseo, ideas y emociones… a decir en tu propia autoestima.

En las relaciones implica también confianza en los demás.
¿Para que no pensar que las personas involucradas harán lo que puedan para comprender tus necesidades y llegar a un compromiso?
Esta confianza falta precisamente cuando sentimos el temor a ser manipulados. Normalmente esa sensación (frecuentemente inconsciente) compare a menudo delante de una persona o grupo relevante para nosotros. Y casi siempre somos nosotros que estamos forzando nuestros comportamientos para agradecer a los demás en la hipótesis que un “no” resulte en un conflito o en la fin de la relación. Sólo una conversación con las tras personas interesadas puede aclarar la verdad de esta suposición, antes de la cual se trata solo de miedos desprovistos de razón.

Una cosa esta segura.
Si tu enfado o tu miedo no te sirve a conseguir lo que realmente cuenta para ti, ha sido mal utilizado y conseguirá el resultado de despistar el interlocutor hacia esta emoción y no enfocarlo en el contenido de la conversación.
Al revés, el interlocutor tiene que entrar en un  proceso en el que comparta tus objetivos y comparticipe en crear un resultado final aceptable para los dos.

Hay 7 técnicas para entrenar:

  1. Técnica del disco roto. Repetir el punto de vista con tranquilidad, sin dar más explicaciones. (No gracias, prefiero no comer el postre… no, muy amable preferiría que no… no, insisto, gracias no como postre…)
  2. Técnica del acuerdo asertivo. Responder a la critica admitiendo haber cometido un error, pero separándolo del hecho de ser una buena o mala persona. (Sí, me olvidé de la cita que teníamos para comer. Pero ya sabes que eso ha sido sin animo de dañar y no es un tema personal…)
  3. Técnica de la pregunta asertiva. Consiste en incitar a la critica para obtener informaciones útiles para mejorar. (Entiendo que no te guste el modo en que actué la otra noche en la reunión. ¿Qué fue lo que te molestó de él? ¿ Qué es lo que te molesta de mí que hace que no te guste? ¿ Qué hay en mi forma de hablar que te desagrada?)
  4. Técnica de la claudicación simulada. Se trate de aparentar de dejar terreno, sin cederlo realmente: mostrarse de acuerdo con el argumento de la otra persona pero sin cambiar de postura. (Es posible que tengas razón, seguramente podría ser más generoso. Quizá no debería mostrarme tan duro, al revés…)
  5. Técnica de ignorar. Ignorar la razón por la que su interlocutor parece estar enfadado y aplacar la discusión hasta que éste se haya calmado. (Veo que estás muy trastornado y enojado, así que ya discutiremos esto luego)
  6. Técnica de la ironía asertiva. Responder positivamente a la critica hostil. («Eres un fanfarrón!» «Gracias, yo también te amo!»)
  7. Técnica del aplazamiento asertivo. Aplacar la respuesta a la afirmación que intenta desafiar, hasta que uno no se sienta tranquilo y capaz de responder apropiadamente. (Sí… es un tema muy interesante… tengo que reservarme mi opinión al respecto… no quiero hablar de eso ahora… ¿te parece que te envíe un correo mañana?)

Un link interesante: http://miscelaneaeducativa.com/Archivos/Entrenamiento_asertivo.pdf

UN SENTIDO MAS MODERNO DE LA FIDELIDAD /2

Te pido disculpa – amad@ lector(a), estimad@ colega – por la ligera ironía con la cual me ha encantado tratar el tema.

En el Mundo occidental vivimos un tiempo estupendo: disfrutamos – en particular – de una larga y saludable vida, recursos económicos suficientes, cultura y herramientas para la reproducion asistida o los anticonceptivos. La homosexualidad, la bisexualidad y todo el abanico de las inclinaciones, como el polyamor – http://en.wikipedia.org/wiki/Polyamory – están bastante tolerado.

Por la primera ves en la historia, es un tiempo ideal para elegir.

CONTINUA…

Vuelvo a un concepto: fidelidad no significa monogamia. Significa respeto del compromiso entre dos o más personas. No es diferente cuando se trata de familia. Me permito introducir esta palabra tan importante en la cultura mediterránea porque es allí que se instaura el pacto mutuo que implica el compromiso.
En este sentido, personalmente sugiero que la pareja tenga una conversación previa sobre el pacto: se trata de definir una visión común de la sexualidad en la pareja y el papel que esta desempeña en su interior.

Cuando este pacto queda claro, y en esto se incluyen actividades sexuales fuera de la familia, esas no se pueden definir como casos de infidelidad. 

Fácil? No, no es. Pero quienes consiguen tener un dialogo sereno sobre este tema han ganado una familia estable. Como coach – por ejemplo – he visto diferentes casos de parejas homosexuales (dos hombre) que habiendo abordado este tema han conseguido durar a largo plazo.
Evidentemente  el hecho que se trate de hombres tiene su relevancia.
Maurice Maschino, en su libro “Ils ne pensent donc qu’à ça?” ha escrito: “Los hombres son preparados a todos para hacer el amor, incluso amar. Las mujeres son preparadas a todo para amar, incluso hacer el amor”. El hipótesis a la base es que un ser humano de sexo masculino, por razones históricas pero también de oportunidad genética, mejor entiende la distinción entre relación sexual y relación de amor. Por supuesto, por lo menos la razones históricas – falta de autonomía económica, riesgo de un embarazo indeliberado, desautorización social, etc. se han agotado también para las mujeres.
Quizás desde demasiado poco tiempo.

Las parejas que admiten la posibilidad de experiencias sexuales fuera de la familia con que yo he venido en contacto destacan un elemento común: la introducción de reglas.

Cuento tres ejemplos: (1) el “momento extraconyugal” es extemporáneo, no planeado y nunca se repite con la misma persona, (2) en el acto sexual fuera de la familia, no se llega que hasta un cierto nivel de intimidad, (3) la tercera parte sea conocida – e incluso a veces compartida – por la otra pareja.
Que sentido tienen esas reglas? Personalmente opino que sirvan para “consagrar” el pacto y recordarlo (casi un ancla de PNL) también cuando la otra contraparte no está presente.
Además, como se ve, las diferencias entre los tres casos destacan que el grado de implicación sentimental puede ser muy variable. Esta relatividad tendría que ser “para nada sorprendente” y no obstante aparece una temática novedosa.

Sì, hay algunos que no pueden hacer el amor sin amar, y otros que consiguen practicar el sexo por el sexo. Todos los casos entre estas dos polaridades son legítimos.

Un ser humano puede tener una capacidad de envolvimiento (o quizás mejor sería decir: capacidad de distanciamiento) emotivo diferente. Esta diferencias tienen que entrar en el dialogo y en la deificación del pacto.

De un lado, pueden ser reducidas a través de una conversación de tipo ontológico en la cual una o ambas las contrapartes cambien su enfoque. Del otro, una de las dos puede conscientemente y voluntariamente subscribir un pacto que al principio le aparecía restrictivo (se trate de la monogamia por la pareja “màs abierta” como al revés).

Lo único cierto es que una conversación abierta sobre el tema es necesaria. 

Evitamos, entonces, de utilizar palabras que cierran posibilidades (la más frecuente que escucho es “inadmisible”) y enfrentamos el tema hacia una feliz relación.
Seamos conscientes que:

  • la monogamia no es la sola hipótesis histórica, moral, biológica del ser humano
  • la fidelidad no coincide necesariamente con la monogamia
  • cada uno tiene su idea de la sexualidad y de su papel en la familia.

UN SENTIDO MAS MODERNO DE LA FIDELIDAD /1

Te pido disculpa – amad@ lector(a), estimad@ colega – por la ligera ironía con la cual me ha encantado tratar el tema.

Cuando llegué a España me quedé sorprendido por el extraño sentido de la fidelidad que aquí reina y me apareció una imagen a la mente..

“Madrid es el lugar donde la alianza se pica como aperitivo el viernes por la tarde junto a aceitunas y chips sorbiendo un martini cocktail… y se recoge el domingo por la mañana en el aseo…”

Como coach – que conozca el paradójico poder imperativo de la prohibición – ya no puedo callar en tema de la obligación a estar fieles.

1. La fidelidad no es tan estadísticamente relevante.

Según el Atlas Etnográfico, un tercio de las sociedades mundiales entre 1960 y 1980 permitían la poligamia.
Al mismo tiempo, Laurel Richardson en Psicology Today del 1986 notaba que un 15% de los hombres casado admitía haber tenido una relación extraconyugal y que el 70% entre ellos menores de 40 años deseaba tenerla.
Y estamos hablando de los ’80. Y no hablamos de parejas de hecho. Y tampoco de pareja homosexual.

Sin embargo, querido lector, no estamos hablando de fidelidad. Ah No? No… vamos por etapas.

2) La fidelidad no es tan necesariamente moral.

Los occidentales han acusado a menudo la cultura árabe de inmoralidad por el hecho de aceptar la poligamia. La tolerancia de esta practica (sea claro que el Corán la cita como excepción) nació precisamente por razones morales! A parte reflexiones de natura histórica, la poligamia esta aceptada en culturas en las cuales la monogamia podría poner a riesgo la reproducción y al mismo tiempo pones reglas y limitaciones al concubinato.


3) La fidelidad no (necesariamente) coincide con la monogamia.

Hasta ahora no hemos hablado de fidelidad. Ah No? No… hemos hablado de monogamia! Espero te quedes sorprendido que en los precedentes párrafos he seguido equivocándonos con un viejo prejuicio.

Como nos recuerda Daniel Estevez – http://www.sexualidadvital.com.ar/tag/fidelidad-sexual/ – la culpa es ¡todavía! de Descartes (bueno – por enmendar – la Francia nos ha también provisto con el mejor posible beso) con la complicidad de Gauss: lo normal – o sea lo que ocupa el centro de su campana de distribución estadística – se ha convertido en sano.

Wardell B. Pomeroy, hace la propuesta más interesante en el tema de la dilucidación de lo normal en Sexología, cuando plantea que se puede intentar la aplicación de cinco criterios principales para definir la conducta sexual como normal o anormal.

1. Estadístico: Si la mitad o más de la población la practica, la conducta sexual es normal, depende del lugar, la época, la cultura y la clase social.
2. Filogenético: Si corresponde con el comportamiento sexual de los mamíferos o de los primates superiores, es normal.
3. Moral: Los preceptos de una comunidad son muy variables en cada cultura en diferentes épocas, pero suele haber un consenso temporal, registrados en usos, costumbres, creencias, preserva los valores individuales y colectivos.
4. Legal: El registro de normas escritas y sanciones para defender a las personas y sus propiedades o derechos también abarca lo sexual, las leyes se cambian y son diferentes en un lugar y otro, pero marcan el consenso.
5. Social: Las conductas socialmente dominantes que no dañan a la sociedad o a sus miembros, son normales, correctas, adecuadas.
Si cada conducta sexual es pasada por el tamiz de estos cinco criterios, podemos establecer el grado de normalidad o anormalidad de la misma.

Estos criterios, han tenido un rol en el desarrollo de la civilización. Sin embargo, en el Mundo occidental vivimos un tiempo nuevo y estupendo: disfrutamos – en particular – de una larga y saludable vida, recursos económicos suficientes, cultura y herramientas para la reproducion asistida o la contracepción. La homosexualidad, la bisexualidad y todo el abanico de las inclinaciones, como el polyamor – http://en.wikipedia.org/wiki/Polyamory – están bastante tolerado.

Por la primera ves en la historia, es un tiempo ideal para elegir.

No invito ni a la fidelidad, ni a la poligamia, ni prohibo tener amantes secretos. Sólo digo: que elijas tú lo que te hace estar bien a ti y no hace daño a tu pareja – oh pardonne moi – tus parejas.

TO BE CONTINUED…

A FALTA DE UNA CONVINCENTE REALIDAD, CREO MI FABULA /1

PARTE 1. El fundamento científico

Ultimamente la física, el reino de la verdad Cartesiana, de la visión de la realidad como nuestra cultura la interpreta desde dos mil años, nos brinda una serie de teorías que hace pocos años alguno habría podido definir sobrenaturales.

Se trata de una serie de contrasentidos.

1911, Rutherford describe el átomo: el ladrillo de la materia está compuesto – simplificamos pero mucho ¡pido disculpa a los científicos! – de una manzana, el núcleo, cargado positivamente alrededor de la que se mueven uno o más semillas de carga opuesta, electrones, a un kilometro de distancia.
Entonces: ahora sabes que tú estás hecho el 70% de agua y, si no bastara, dicha agua está hecha de vacío en el que se mueve energía…

1962, Feynman dice: una partícula, en cuanto es materia y al mismo tiempo energía, no se ve sino en el momento mismo que decidimos pararla. La realidad es creada por el observador (que para la partícula) e inevitablemente la modifica…

1983, Aspect y su equipo descubrieron que, bajo ciertas circunstancias, partículas subatómicas como los electrones son capaces de comunicarse instantáneamente entre sí, independientemente de la distancia que las separe: una partícula parece saber siempre lo que está haciendo la otra. El problema que hay con este hecho es que viola el principio de Einstein de que ninguna comunicación puede viajar más rápido que la velocidad de la luz.

El físico de la Universidad de Londres, David Bohm cree que los hallazgos de Aspect implican que la realidad objetiva no existe y que el universo es una ilusión de la mente, un holograma gigante cuya solidez es una ilusión.

El holograma nos enseña que algunas cosas del universo no permiten el enfoque seguido por la ciencia occidental durante la mayor parte de su historia. Si intentamos investigar a través de la disección de las cosas en sus partes con algo construido holográficamente, no obtendremos las piezas de las que se compone, sólo obtendremos pequeñas imagens del todo.

Bohm cree que la razón por las que las partículas subatómicas son capaces de permanecer interconectadas independientemente de la distancia que las separe no se debe a que se emita y reciba alguna clase de misteriosa señal, sino a que la separación es una ilusión.

En realidad seríamos “receptores” flotando por un mar de frecuencias de lo que extraemos algunas que interpretamos como realidad física. Un canal de los muchos extraíbles del holograma “Universo” en el límite de nuestros sentidos.
Por lo que se refiere a la vista, por ejemplo, la región del espectro electromagnético que el ojo humano es capaz de percibir es muy pequeña y corresponde a un pequeño intervalo: las longitudes de onda desde 400 hasta 700 nm.

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