UN SENTIDO MAS MODERNO DE LA FIDELIDAD /2

Te pido disculpa – amad@ lector(a), estimad@ colega – por la ligera ironía con la cual me ha encantado tratar el tema.

En el Mundo occidental vivimos un tiempo estupendo: disfrutamos – en particular – de una larga y saludable vida, recursos económicos suficientes, cultura y herramientas para la reproducion asistida o los anticonceptivos. La homosexualidad, la bisexualidad y todo el abanico de las inclinaciones, como el polyamor – http://en.wikipedia.org/wiki/Polyamory – están bastante tolerado.

Por la primera ves en la historia, es un tiempo ideal para elegir.

CONTINUA…

Vuelvo a un concepto: fidelidad no significa monogamia. Significa respeto del compromiso entre dos o más personas. No es diferente cuando se trata de familia. Me permito introducir esta palabra tan importante en la cultura mediterránea porque es allí que se instaura el pacto mutuo que implica el compromiso.
En este sentido, personalmente sugiero que la pareja tenga una conversación previa sobre el pacto: se trata de definir una visión común de la sexualidad en la pareja y el papel que esta desempeña en su interior.

Cuando este pacto queda claro, y en esto se incluyen actividades sexuales fuera de la familia, esas no se pueden definir como casos de infidelidad. 

Fácil? No, no es. Pero quienes consiguen tener un dialogo sereno sobre este tema han ganado una familia estable. Como coach – por ejemplo – he visto diferentes casos de parejas homosexuales (dos hombre) que habiendo abordado este tema han conseguido durar a largo plazo.
Evidentemente  el hecho que se trate de hombres tiene su relevancia.
Maurice Maschino, en su libro “Ils ne pensent donc qu’à ça?” ha escrito: “Los hombres son preparados a todos para hacer el amor, incluso amar. Las mujeres son preparadas a todo para amar, incluso hacer el amor”. El hipótesis a la base es que un ser humano de sexo masculino, por razones históricas pero también de oportunidad genética, mejor entiende la distinción entre relación sexual y relación de amor. Por supuesto, por lo menos la razones históricas – falta de autonomía económica, riesgo de un embarazo indeliberado, desautorización social, etc. se han agotado también para las mujeres.
Quizás desde demasiado poco tiempo.

Las parejas que admiten la posibilidad de experiencias sexuales fuera de la familia con que yo he venido en contacto destacan un elemento común: la introducción de reglas.

Cuento tres ejemplos: (1) el “momento extraconyugal” es extemporáneo, no planeado y nunca se repite con la misma persona, (2) en el acto sexual fuera de la familia, no se llega que hasta un cierto nivel de intimidad, (3) la tercera parte sea conocida – e incluso a veces compartida – por la otra pareja.
Que sentido tienen esas reglas? Personalmente opino que sirvan para “consagrar” el pacto y recordarlo (casi un ancla de PNL) también cuando la otra contraparte no está presente.
Además, como se ve, las diferencias entre los tres casos destacan que el grado de implicación sentimental puede ser muy variable. Esta relatividad tendría que ser “para nada sorprendente” y no obstante aparece una temática novedosa.

Sì, hay algunos que no pueden hacer el amor sin amar, y otros que consiguen practicar el sexo por el sexo. Todos los casos entre estas dos polaridades son legítimos.

Un ser humano puede tener una capacidad de envolvimiento (o quizás mejor sería decir: capacidad de distanciamiento) emotivo diferente. Esta diferencias tienen que entrar en el dialogo y en la deificación del pacto.

De un lado, pueden ser reducidas a través de una conversación de tipo ontológico en la cual una o ambas las contrapartes cambien su enfoque. Del otro, una de las dos puede conscientemente y voluntariamente subscribir un pacto que al principio le aparecía restrictivo (se trate de la monogamia por la pareja “màs abierta” como al revés).

Lo único cierto es que una conversación abierta sobre el tema es necesaria. 

Evitamos, entonces, de utilizar palabras que cierran posibilidades (la más frecuente que escucho es “inadmisible”) y enfrentamos el tema hacia una feliz relación.
Seamos conscientes que:

  • la monogamia no es la sola hipótesis histórica, moral, biológica del ser humano
  • la fidelidad no coincide necesariamente con la monogamia
  • cada uno tiene su idea de la sexualidad y de su papel en la familia.
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UN SENTIDO MAS MODERNO DE LA FIDELIDAD /1

Te pido disculpa – amad@ lector(a), estimad@ colega – por la ligera ironía con la cual me ha encantado tratar el tema.

Cuando llegué a España me quedé sorprendido por el extraño sentido de la fidelidad que aquí reina y me apareció una imagen a la mente..

“Madrid es el lugar donde la alianza se pica como aperitivo el viernes por la tarde junto a aceitunas y chips sorbiendo un martini cocktail… y se recoge el domingo por la mañana en el aseo…”

Como coach – que conozca el paradójico poder imperativo de la prohibición – ya no puedo callar en tema de la obligación a estar fieles.

1. La fidelidad no es tan estadísticamente relevante.

Según el Atlas Etnográfico, un tercio de las sociedades mundiales entre 1960 y 1980 permitían la poligamia.
Al mismo tiempo, Laurel Richardson en Psicology Today del 1986 notaba que un 15% de los hombres casado admitía haber tenido una relación extraconyugal y que el 70% entre ellos menores de 40 años deseaba tenerla.
Y estamos hablando de los ’80. Y no hablamos de parejas de hecho. Y tampoco de pareja homosexual.

Sin embargo, querido lector, no estamos hablando de fidelidad. Ah No? No… vamos por etapas.

2) La fidelidad no es tan necesariamente moral.

Los occidentales han acusado a menudo la cultura árabe de inmoralidad por el hecho de aceptar la poligamia. La tolerancia de esta practica (sea claro que el Corán la cita como excepción) nació precisamente por razones morales! A parte reflexiones de natura histórica, la poligamia esta aceptada en culturas en las cuales la monogamia podría poner a riesgo la reproducción y al mismo tiempo pones reglas y limitaciones al concubinato.


3) La fidelidad no (necesariamente) coincide con la monogamia.

Hasta ahora no hemos hablado de fidelidad. Ah No? No… hemos hablado de monogamia! Espero te quedes sorprendido que en los precedentes párrafos he seguido equivocándonos con un viejo prejuicio.

Como nos recuerda Daniel Estevez – http://www.sexualidadvital.com.ar/tag/fidelidad-sexual/ – la culpa es ¡todavía! de Descartes (bueno – por enmendar – la Francia nos ha también provisto con el mejor posible beso) con la complicidad de Gauss: lo normal – o sea lo que ocupa el centro de su campana de distribución estadística – se ha convertido en sano.

Wardell B. Pomeroy, hace la propuesta más interesante en el tema de la dilucidación de lo normal en Sexología, cuando plantea que se puede intentar la aplicación de cinco criterios principales para definir la conducta sexual como normal o anormal.

1. Estadístico: Si la mitad o más de la población la practica, la conducta sexual es normal, depende del lugar, la época, la cultura y la clase social.
2. Filogenético: Si corresponde con el comportamiento sexual de los mamíferos o de los primates superiores, es normal.
3. Moral: Los preceptos de una comunidad son muy variables en cada cultura en diferentes épocas, pero suele haber un consenso temporal, registrados en usos, costumbres, creencias, preserva los valores individuales y colectivos.
4. Legal: El registro de normas escritas y sanciones para defender a las personas y sus propiedades o derechos también abarca lo sexual, las leyes se cambian y son diferentes en un lugar y otro, pero marcan el consenso.
5. Social: Las conductas socialmente dominantes que no dañan a la sociedad o a sus miembros, son normales, correctas, adecuadas.
Si cada conducta sexual es pasada por el tamiz de estos cinco criterios, podemos establecer el grado de normalidad o anormalidad de la misma.

Estos criterios, han tenido un rol en el desarrollo de la civilización. Sin embargo, en el Mundo occidental vivimos un tiempo nuevo y estupendo: disfrutamos – en particular – de una larga y saludable vida, recursos económicos suficientes, cultura y herramientas para la reproducion asistida o la contracepción. La homosexualidad, la bisexualidad y todo el abanico de las inclinaciones, como el polyamor – http://en.wikipedia.org/wiki/Polyamory – están bastante tolerado.

Por la primera ves en la historia, es un tiempo ideal para elegir.

No invito ni a la fidelidad, ni a la poligamia, ni prohibo tener amantes secretos. Sólo digo: que elijas tú lo que te hace estar bien a ti y no hace daño a tu pareja – oh pardonne moi – tus parejas.

TO BE CONTINUED…

A FALTA DE UNA CONVINCENTE REALIDAD, CREO MI FABULA /1

PARTE 1. El fundamento científico

Ultimamente la física, el reino de la verdad Cartesiana, de la visión de la realidad como nuestra cultura la interpreta desde dos mil años, nos brinda una serie de teorías que hace pocos años alguno habría podido definir sobrenaturales.

Se trata de una serie de contrasentidos.

1911, Rutherford describe el átomo: el ladrillo de la materia está compuesto – simplificamos pero mucho ¡pido disculpa a los científicos! – de una manzana, el núcleo, cargado positivamente alrededor de la que se mueven uno o más semillas de carga opuesta, electrones, a un kilometro de distancia.
Entonces: ahora sabes que tú estás hecho el 70% de agua y, si no bastara, dicha agua está hecha de vacío en el que se mueve energía…

1962, Feynman dice: una partícula, en cuanto es materia y al mismo tiempo energía, no se ve sino en el momento mismo que decidimos pararla. La realidad es creada por el observador (que para la partícula) e inevitablemente la modifica…

1983, Aspect y su equipo descubrieron que, bajo ciertas circunstancias, partículas subatómicas como los electrones son capaces de comunicarse instantáneamente entre sí, independientemente de la distancia que las separe: una partícula parece saber siempre lo que está haciendo la otra. El problema que hay con este hecho es que viola el principio de Einstein de que ninguna comunicación puede viajar más rápido que la velocidad de la luz.

El físico de la Universidad de Londres, David Bohm cree que los hallazgos de Aspect implican que la realidad objetiva no existe y que el universo es una ilusión de la mente, un holograma gigante cuya solidez es una ilusión.

El holograma nos enseña que algunas cosas del universo no permiten el enfoque seguido por la ciencia occidental durante la mayor parte de su historia. Si intentamos investigar a través de la disección de las cosas en sus partes con algo construido holográficamente, no obtendremos las piezas de las que se compone, sólo obtendremos pequeñas imagens del todo.

Bohm cree que la razón por las que las partículas subatómicas son capaces de permanecer interconectadas independientemente de la distancia que las separe no se debe a que se emita y reciba alguna clase de misteriosa señal, sino a que la separación es una ilusión.

En realidad seríamos “receptores” flotando por un mar de frecuencias de lo que extraemos algunas que interpretamos como realidad física. Un canal de los muchos extraíbles del holograma “Universo” en el límite de nuestros sentidos.
Por lo que se refiere a la vista, por ejemplo, la región del espectro electromagnético que el ojo humano es capaz de percibir es muy pequeña y corresponde a un pequeño intervalo: las longitudes de onda desde 400 hasta 700 nm.

LA FELICIDAD COMO FIN DEL COACHING

por Paolo Iudicone

En la Ontología del Lenguaje, Echeverría [1] destaca el poder que el coaching ontológico provee al individuo.
Como ser lingüístico, el ser humano se transforma a través de la tensión entre el ser “aquí-ahora” y la Nada del campo de posibilidades y “poder” es precisamente esa capacidad del lenguaje que, adecuadamente utilizado en sesión, abre posibilidades.

De acuerdo.
Pero posibilidad ¿de hacer qué?

Echeverría no puede contestar “crearse a sí mismo”, faltando en su visión un ser metafísico al qué el individuo tienda en toda su vida siguiendo el anhélito socrático «Γνῶθι σεαυτόν; (gnôthi seautón!)». El autor suple esta falta a través del concepto de la búsqueda del “sentido a la vida”. Ya, pero ¿qué daría sentido a la vida del individuo? Se podría contestar que es precisamente las conversaciones (consigo mismo y/o con el coach) el lugar donde el individuo declara lo que da sentido a su vida y en seguida actúa para conseguirlo.
No me quedo satisfecho. Me falta una guía – aunque no absoluta – que dirija al individuo hasta este sentido.

Esta necesidad la veo convincentemente resuelta por la Terapia de la Gestalt. Según Echeverría el kriterion último es el “poder”. Según Perls es el “placer”.

La de Perls y la de sus seguidores – merece la pena aclarar – no es un visión meramente dionisíaca. Sino lo contrario.

La terapia de la Gestalt invita al individuo a quedarse en la emoción – en escucha de la tensión al cambio hacía un ser diferente [2]. En este sentido, Fradin [3] destaca que entre las emociones no puedan enumerarse las positivas – de placer y alegría. Él sugiere de llamar emociones solo las sintomáticas del evento del quiebre – a decir las que rompen la trasparencia del fluir de la vida – y entonces solo las negativas: el animo de huir (miedo), el animo de lucha (rabia), la inhibición a la acción (tristeza) y sus derivaciones.

Pasando a través de las fases del ciclo de contacto [4] – en el que el individuo se mueve de la sensación interior a el ambiente donde actúa, hasta volver de nuevo a si mismo – este ser diferente se cumple (se crea). El individuo en fin se retira en un renovado estado de equilibrio “organísmico”.

En practica, el proceso se configura así: como al poner la mano sobre el fuego, el dolor nos avisa que es necesario un cambio (quitar la mano) porqué nos encontramos en una situación que puede conllevar consecuencias para nuestro bienestar, en la misma manera la emoción nos sígnala que nos encontramos en un estado no satisfactorio. Como la palabra emoción ya contiene en raíz el termino “mover” así la sensación que nos provee avisa que es necesario que actuamos para salir del sufrimiento. No creo, de hecho, que sea accidental que Echeverría cite la eliminación del sufrimiento como primer caso del poder transformacional del lenguaje [5].

Esto es precisamente su verdadero poder.
Dirigir, a través de la dirección establecida por la racionalidad “neutra” de la conversación de coaching [6], la tensión entre la polaridad negativa – el ser aquí ahora que experimenta la emoción – y la positiva – el ser deseable en un estado de animo positivo.
En el conseguido equilibrio “organismico” à la Perls, este estado de animo positivo es precisamente lo que llamamos felicidad.

En una visión contemporanea, se ha identificado la felicidad como el nuevo driver del hombre evolucionado a la hora de satisfacer su necesidades más altas [7], en paralelo al placer, factor de base de la motivación no solo del ser humano sino incluso de los otros primates superiores [8]. En este sentido se puede entender la felicidad como un estado de animo positivo que nace cuando el individuo consigue la conciencia de su autoeficacia y de su conexión tanto con los otros seres humanos como con todo el ecosistema en el qué vive [9], segundo un acepción de riqueza expresa en bienes “relacionales” [10].

Eso solo ya nos invita a tomar la felicidad como medida del éxito del coloquio de coaching.

Todavía la psicología positiva nos ha puesto en evidencia que la felicidad genera oportunidad para quienes la experimentan y entonces no está solo al final del camino, sino también es el principal recurso que abre el sendero del empowerment [11].

Para resolver el aparente bucle del objetivo “estar bien para estar bien” (porque si estas mal ¿dónde encontrar dentro de ti el impulso a elegir el bienestar?),  la psicología positiva se suporta sobre la terapia cognitiva: la premisa básica de esa metodología es que la interpretación que el coachee tiene de un acontecimiento es lo que le genera una determinada emoción. Con un refrán muy claro David Burns [12] nos invita a trabajar sobre dicha interpretación para que la emoción negativa se alivie: «las emociones siguen a los pensamientos de una forma tan clara como los patitos siguen a su madre; pero el hecho que los patitos sigan fielmente a su madre ¡no significa que la madre sepa a dónde va!». Por lo tanto, para instaurar un estado de animo positivo a partir de una emoción negativa es necesario y suficiente reinterpretar el sucedido a la base deshaciéndose del pensamiento distorsionado [13].
Para hacer esto, el coach ayuda el cliente a ponerlo en un contexto que le dé un sentido especifico y una prospectiva funcional [14].
La conversación de coaching, entonces, no solo puede ser dirigida hasta la felicidad sino puede en si misma invertir la dirección acontecimiento – emoción negativa creando un estado de animo positivo.

Sin embargo, para que el coachee se atreva en la exploración y la intervención (hacia si mismo / el otro / el ambiente) con un enfoque diferente al habitual, es necesario que sea convencido de poder sostener una “perdida momentánea de seguridad” [15]. Precisamente por eso es nuestra opinión que no sea necesario llegar al nivel de rigidez del mismo Perls, según el cual la mayoría de la psicoterapia – al no exigir un compromiso total por parte del paciente – no era diferente al «dar un caldo de pollo al enfermo para que se sienta bien» [16]. La intervención del coach requiere más bien una adecuada alternancia del apoyo y de la frustración [17] concordando pero con que «la primera responsabilidad del terapeuta es no dejar pasar, sin confrontarla, cualquier afirmación o conducta de parte del paciente que no sea relevante o evidencie su falta de auto-responsabilidad» [18].

Lo que invitamos a hacer a nuestros coachee es precisamente utilizar sus fuerza de voluntad para cambiar el modo en que procesan el Mundo y las estrategias que ponen en marcha. Se trata en particular de encontrar lo que los hace sentir bien y los recursos internos (como dice Perls “ver lo que ya está allí”) para que se sientan empoderados.

Sí, hemos vuelto a Echeverría: empoderar es la llave de un coaching que tenga éxito. Pero, no lo olvidamos a la hora de una sesión: poder de ser feliz.


  1. ECHEVERRIA R., “Ontologia del lenguaje”. Ediciones Granica. Mexico, 2007.
  2. POLSTER E, POLSTER. M, “Gestalt Therapy Integrated”. Random House, New York City (NY), 1973.
  3. FRADIN J., Le MOULLEC F., “Manager selon les personalités”. Groupe Eyrolles, Paris 2006. «Les trois états de stress sont, par ordre d’apparition physiologique: la fuite, la lutte et l’inhibition de l’action»; y FRADIN J. et FRADIN F., “La thérapie neurocognitive et comportementale”. Publibook, Paris, 2004 en BOIRON C. “Nous sommes tous faits pour être heureux”. JC Lattès, Paris, 2012. «L’état de fuite correspond à ce que l’on nomme plus communément l’anxiété. L’état de lutte correspond à l’agressivité (défensive). L’état d’inhibition de l’action sous-tend la déprime ou l’auto-dévalorisation».
  4. El ciclo de contacto se basa en el principio que el individuo persiga un estado de equilibrio interior que Perls define “organismico”. Ref. ZINKER J., “Creative Process in Gestalt Therapy”. Brunner/Mazel Publishers. New York, 1977). Acaba en una vuelta al estado de equilibrio del individuo hasta el siguiente quiebre, estado que ha sido definido como fase adicional llamada “retiro” en qué se integra la experiencia en una nueva identidad. Ref. MENDITTO M., “Comunicazione e relazione”. Ed. Erickson. Roma, 2004
  5. ECHEVERRIA R., ibidem
  6. En dicha conversación interviene la racionalidad contrapuesta al dionisiaco – la que Naranjo llama la “flecha apolínea”. En NARANJO C., “La dimensione spirituale occulta o implicita della Gestalt” en Informazione Psicologia Psicoterapia Psichiatria” n° 41- 42. Roma, settembre – dicembre 2000
  7. KOLB Bryan, WHISHAW I. Q., “Neuropsicología humana”. Panamericana. Madrid, 2005
  8. PASARO DIONISO M. R., “Bases biologicas de la felicidad”, Lecion inagugural del aula de la experiencia, Universidad de Sevilla, 2002.
  9. MENDITTO M. Aticulo en publicación. Roma, 2012
  10. NUSSBAUM M., SEN, A. K. “The Quality of Life”. Clarendon Press. Oxford, 1996
  11. «la felicidad como ventaja (…) nos pide que seamos realistas con respcto al presente, al tiempo que sacamos el máximo partido a nuestro potencial hacia el futuro». En ANCHOR S., “La felicidad como ventaja”. RBA Libros. Barcelona, 2011
  12. BURNS, D. “Feeling Good: The New Mood Therapy”. Wm. Morrow and Co. New York, 1980
  13. BEN-SHAHAR T., “La búsqueda de la felicidad”. Alienta Editorial. Barcelona, 2009
  14. MENDITTO M., 2004, ibídem
  15. MENDITTO M., ibídem. Se vea también GOLEMAN D., “Vital Lies, Simple Truths: The Psychology of Self Deception”, First Touchstone Edition. New York City, 1986. Según el autor, el intercambio de una consciencia distorsionada a favor de un sentido de seguridad es un principio organizativo que opera a varios niveles de la vida humana.
  16. RESNICK R., “Chicken soup is poison”, in: SMITH Edward W.L., “Gestalt Voices”, Highland NY, 1992. «¿Te sientes mas suportado cuando la mama te da el caldo?». El mismo Claudio Naranjo recuerda de ser sido tratado rudamente por Perls (ref. Naranjo C., ibídem).
  17. No siempre el coachee nos propone un problema o un conflicto entre diferentes necesidades, los qué supone una solución. A veces llévanos un caso de crisis personal en la qué esta revisando larga parte de sus prioridades, a veces una herida que requiere solo un proceso de soporte e acogida, otras veces incluso un trastorno psíquico. Advertimos de tener mucho cuidado y de comprobar en supervisión que no se trate de situaciones que requieren la intervención de un psicoterapeuta para la “reconstrucción” de la personalidad del cliente. Ref. Baiocchi P., “Il Counsellor come diffusore sociale in una cultura fondata sull’etica e sull’empatia”. En INformazione Psicologia Psicoterapia Psichiatria, n° 41- 42. Roma, 2000.
  18. PERLS F., BAUMGARDNER P., “Terapia Gestalt”, Arbol Editorial, Mexico, 1994 en DE CASSO Pedro, “Gestalt. Terapia de autenticidad”, Editorial Kairòs. Barcelona, 2003.
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