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¡VIVA LA DIETA INFORMATIVA!

de José Manuel Iñiguez

Nuestro José Luis López Aranguren decía

“Somos informativamente obesos y con poca musculatura informativa”

y, como además de en otros temas, en esto también estoy de acuerdo con él, os invito a reflexionar sobre la información que manejamos y en qué medida estamos cuidando nuestra salud en este aspecto.

Uno de los ingredientes que la complicación de nuestros días en nuestra vida diaria, y aún más en nuestro desempeño profesional, se nos muestra como atractivo y del que nos cuesta sustraernos, es el de la cada vez mayor cantidad de información que manejamos y la facilidad que además las nuevas tecnologías nos permiten para que nuestra admirable curiosidad nunca se vea saciada.

Ahora bien, ¿merece la pena y es rentable en términos de resultado vs energía empleada el empleo que hacemos de la información?
¿somos conscientes de lo que realmente necesitamos y nos es útil?
¿tenemos la información que realmente necesitamos para tomar las decisiones?
Estas y otras preguntas parecidas creo que se merecen un poco de nuestro tiempo de reflexión para nuestra “salud” personal- profesional y más, si cabe, cuando somos líderes en nuestros equipos y con nuestro comportamiento y ejemplo podemos influir positivamente en el resto del equipo.

Ya en su momento Peter Drucker alertaba sobre el riesgo que las nuevas tecnologías (informática, telecomunicaciones, . .) tenían de hacer que los directivos se encerraran en sí mismos al contar con la capacidad de su PC y sus datos, abandonando su relación con el exterior. Y decía

“. . . Pero los resultados solo están en el exterior. Encuentro cada vez muchos más ejecutivos mucho menos informados sobre el mundo exterior”

Esta abundancia de información y la necesidad de estar permanentemente enganchados puede incluso ser un riesgo para nuestra vida personal siendo claro que para que la mente trabaje rápido y con eficiencia es necesario reducir la cantidad de información. Así hay quien sostiene que no es la edad la causa principal de la pérdida de memoria, que al igual que en un PC el disco está lleno.

Con todo lo anterior, y si estuviéramos de acuerdo, tendríamos que seguir el consejo de Leonard Riggio, y en un futuro cercano tendremos que tomar pastillas para vaciar nuestra mente “Perder ideas y olvidar información será equivalente a perder kilos y ponerse a dieta”.

Como lo de las pastillas no me atrae nada os propongo algunas ideas para, en todo caso, preservar nuestra salud mental y ser eficientes en nuestro quehacer diario.

  1. No tenemos que saber de todo.
    Sencillo, ¿no? Pues a priorizar, delegar, y disfrutar de que las cosas ocurran. “Estar agobiado por todo no va a solucionarlo todo”. Si separamos el grano de la paja tendremos la oportunidad de saborear la información realmente interesante para nosotros.
  2. Tomar la decisión no implica ser experto en información. Utilicemos las fuentes necesarias internas o externas para aportarnos la información relevante. Si se requiere realizar una investigación llamemos a un investigador. Si necesitamos tener idea de lo que está ocurriendo en el entorno hay servicios de resúmenes de prensa. El reto es tomar la decisión, no acumular información. Nuestro valor está en plantear las preguntas clave y no tanto en buscar las respuestas.
  3. Trabajemos la información que nos interesa y desprendámonos de todo lo demás.
    Si en un artículo hay ideas interesantes, anotémoslas, resumamos, esquematicemos, etc. Y si al terminar de leer el artículo no hay nada identificado especialmente, entonces . . .a la papelera.
  4. En la comunicación interna e informes seamos escuetos.
    Un corolario: pidamos informes concretos y reducidos. Con una hoja y un esquema no suele ser necesario añadir mucho más para explicar una idea interesante.
  5. Gestionemos el correo de forma inteligente para no caer, y hacer caer, a nuestros colaboradores en la tela de araña en la que todo el tiempo es insuficiente. Concretos, escuetos, enfocados y para la persona adecuada son entre otras cosas buenas costumbres en el uso del mail. El mail sirve para informar pero no para solucionar y mucho menos es sano utilizarlo como escudo de excusas y alivio de responsabilidades.
  6. En nuestra comunicación externa manejemos nuestras ideas con comunicación simple y al grano, no vaya a ser que lo que queramos decir se pierda en el cómo lo decimos. El uso de las nuevas tecnologías (p.e. videoconferencia) puede ahorrarnos mucho tiempo baldío y será bueno aprender a utilizarlas y educarnos en el uso.

Hay una gran diferencia entre:

  • dato e información.
  • lo urgente y lo importante.
  • lo importante para ti y para el resto.
  • la necesidad, el gusto y la adicción. También en esto de la información.

Y ya para terminar invitaros a añadir otras interesantes ideas que ayuden a que el “atosigado” profesional armado con todas las tecnologías: teléfono ultramoderno, ordenador, impresora, . . .  sea más productivo, eficiente y feliz y no caiga en la tela de araña de la información irrelevante y engullidora del único bien que como todos posee, pero que no puede hacer crecer, su tiempo.

Si logramos despejar nuestra mente podremos pensar de forma más clara.

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DESDE, CON Y POR LA DIVERSIDAD PARA LA SOSTENIBILIDAD

Charles_de_Gaulle_Diversity-2de José Manuel Iñiguez

diviértete con el video – aprende con la viñeta – y aquí en italiano

Que lo más cómodo es gestionar a los que piensan de la misma manera, no lo puedo discutir.  Ahora bien, ¿es la comodidad un bien en sí mismo? ¿es la comodidad algo que nos garantiza el futuro?.  Por cierto ¿es la comodidad divertida?…

Hoy trataré de poner en palabras algunas ideas, sensaciones y también recuerdos sobre algo que a la mayoría de las personas nos provoca, de principio, resistencia en nuestra tarea de liderar personas. Este algo ante lo que solemos resistirnos viene dado por “lo diferente”, “el diferente”. A veces tiene sinónimos también muy conocidos “el de fuera”, “el nuevo”, “el raro”, “el desconocido”, “ el novato”, “el viejo”. . . Y otras veces etiquetas para no tenerles mucho en cuenta “el ingeniero”, el de ventas”, “el financiero”, “el informático”, “el de marketing”, . . . En fin que ante lo desconocido y diferente, lo etiquetamos, lo ponemos al lado , no le escuchamos, no le preguntamos, a veces ni le informamos y en todo caso, como creemos que lo que nos puede aportar es nada comparado con la molestia, por dios . . . que no moleste.

Es desde mi experiencia y después de no pocas veces de equivocarme que defiendo la tesis de que la diversidad es fuente de riqueza y que el liderazgo y gestión de la diversidad nos aporta extraordinarias oportunidades de sostenibilidad para el proyecto empresarial.

Y por diversidad entendemos simplemente aquellas características de las personas que nos hacen diferentes. Es por tanto el término lo suficientemente amplio como para que lo único que tendremos en común en las diferentes situaciones y organizaciones es nuestra actitud positiva como lideres a liderar y gestionar “lo diferente” y a aprovechar precisamente estas diferencias para enriquecer nuestra propuesta empresarial y hacerla más sostenible en el tiempo.


LAS OPORTUNIDADES DE LA DIVERSIDAD

  • Mejor entendimiento del mundo que nos rodea. Sea de los proveedores, accionistas, empleados, clientes, y en general de la sociedad, los diferentes puntos de vista a los que tendremos acceso nos darán la más completa y real imagen de nuestro entorno.
  • Mayor creatividad y capacidad de adaptación. Tanto desde el punto de vista de la innovación como de la operativa, la capacidad de “empatizar” con el cliente y los diferentes agentes vendrá aumentada por la variedad de puntos de vista y enfoques y un mayor bagaje cultural y de desarrollo. La mezcla adecuada de los diferentes perfiles nos permite maximizar tanto la eficacia como la eficiencia en los procesos a lo largo de la cadena de valor.
  • Un proceso de aprendizaje más saludable. Como organización, permitimos a lo largo del tiempo una adaptación gradual al momento del mercado y el desarrollo.
  • Un mejor clima laboral. En los equipos al vivir la persona como natural, la aportación de la diferencia se convierte en un valor en sí mismo y motiva a la participación y contribución personal hacia la sostenibilidad del proyecto empresarial.

Ahora bien, las anteriores ventajas, y otras que se os pueden ocurrir y que habréis vivido, no se producirán sin algunas dinámicas que tienen que estar imbricadas en la cultura de la empresa y ejemplarizadas desde los lideres, ya que la diversidad como indicábamos inicialmente no es cómoda y en principio su liderazgo es más complejo.


ELEMENTOS A GESTIONAR

  • La aceptación de la diferencia, y no solamente la tolerancia, como principio de respeto y oportunidad de enriquecimiento.
  • El respeto y honestidad de trato a la persona independientemente de la posición en que desarrolle la actividad. La opinión es válida y rica desde y por la persona.
  • La asunción del riesgo como inherente al éxito y la inducción al cambio como proceso necesario para la sostenibilidad.
  • El aprendizaje, como principio de actuación es sí mismo, de las personas y de la organización, para lo que es necesario, siempre y en todo caso, declarar el objetivo medir el resultado y establecer las dinámicas de corrección.
  • La transparencia y la coherencia como naturales en el día a día y con la comunicación adecuada a los objetivos de sostenibilidad.
  • Atención y sensibilidad al identificar las etiquetas, no solo visibles sino también invisibles, que determinan comportamientos monolíticos y en nada facilitadores de la diversidad. La puesta en marcha de las medidas oportunas producirá los efectos a corto necesarios y más importante establecerá las pautas de aprendizaje sostenibles a futuro.

Solo me queda añadir que deseo que todos trabajemos desde, por y con la diversidad ya que la sostenibilidad de la empresa y de la misma sociedad nos lo recompensará y además estoy seguro que en el camino seremos un poco más felices.

diviértete con el video – aprende con la viñeta – y aquí en italiano

¡ENVIANOS TU OPINION!

EN TUS MANOS /2

de José Manuel Iñiguez 

Felicidad©simmbarb_sxc.hu

Mira la presentación en SlideShare…

“Lo prometido es deuda” me decía mi madre de pequeño y como todavía, gracias a Dios, me lo puede recordar, he recopilado las ideas que nos habéis mandado durante estos días de navidad.
Con vuestros comentarios  y el resultado de la encuesta sobre las palabras que más reflejaban vuestra percepción de felicidad en el trabajo, os damos en esta píldora el segundo bloque de claves para ser feliz en el trabajo.

Recordar las cinco primeras ideas que se mencionaban en EN TUS MANOS /1

  1. CUIDATE
  2. BUSCA EL SENTIDO
  3. SE OPTIMISTA
  4. COMPROMETETE
  5. CONFIA

Partimos de que todas y cada una de las personas tienen talento y valor para el desempeño de la adecuada tarea y sin duda alguna en la identificación de lo adecuado tendremos la base donde posicionar los pilares de nuestra felicidad.
…vayamos a la siguiente idea…


6. MUESTRATE.

Si tú no lo haces ¿Quién…? (Y quizás la peor respuesta será: «alguien sí, pero no yo…»)
Propónte, da un paso al frente.
Mostrarse es elegir y por tanto empezar por lo que quieres.
Mostrarse es confiar, confiar en ti, en que tú puedes y confiar en los demás, abriéndoles las puertas de tus deseos.
Mostrarse es asumir el riesgo y al mismo tiempo es el primer paso para la acción, es  empezar a construir el resultado.
Mostrarse es ilusionarse e ilusionar, es el primer paso para vencer los miedos propios y ajenos.
Mostrarte es comprometerte contigo y con los demás, es empezar juntos a construir el futuro. El futuro que tú quieres. Comparte lo que quieres y muéstrate.

“Siempre que te pregunten si puedes hacer un trabajo,
contesta que sí
y ponte enseguida a aprender cómo se hace.“
Franklin Delano Roosevelt


7. SE FLEXIBLE.

Abre tu mente. Cambiar de opinión no te hace débil… Te hace más fuerte.
Hoy más que nunca el cambio no es una opción. El cambio es probablemente la única opción y tú en tu capacidad de adaptarte, desde la humildad, tienes la mejor fortaleza para sobrevivir y salir airoso en el cambio.
Es mas, siendo agente del cambio estarás en condiciones de trabajar por lo que tú quieres ¿Preferimos tener razón a ser felices…? En la adaptación está el ingrediente necesario para tener éxito en el cambio.
La flexibilidad te proporcionará el equilibrio necesario entre los retos y las habilidades… Y esto te ayudará a disfrutar en todo lo que hagas.
Ser serio te da credibilidad. Ser rígido te resta influencia.
Lo hemos oído muchas veces: Ni de los más fuertes. Ni de los más rápidos. Ni de los más listos… El mundo es de los más flexibles.

“El agua es mas fuerte que la roca”
Herman Hesse

So… “Be water my friend”
Bruce Lee


8.    
APRENDE. 

Aprender es, en sí mismo, un resultado de éxito.
Además en el  aprender el éxito está asegurado, solo depende de ti, de tu actitud. Aprender está en la base del futuro. En el aprender está la mejora y en la mejora la sostenibilidad.
Se aprende escuchando. Se aprende observando. Se aprende haciendo. Se aprende midiendo. Se aprende de los demás. Se aprende con los demás. Se aprende queriendo. Se aprende ganando. Se aprende perdiendo.
Se aprende siempre… que tu quieras. Es fácil… solo depende de ti.
Y cuando aprendes creces. Y crecer motiva, ilusiona… te hace feliz.
En nuestro camino sostenible me adhiero a esa máxima

“El trabajo más productivo es el que sale de las manos de un hombre contento“
Victor Pauchet

y soy acérrimo seguidor del pensamiento de mi admirado amigo y compañero Rafael Romero

“Que suerte da el estudiar en los exámenes”


9. DISFRUTA.

Aprovecha el aquí y ahora
Disfruta de tu trabajo. Es un alto porcentaje de tu felicidad en la vida
¿Invertirás 40 años de tu vida en lo que no te gusta?
Disfrutar mientras trabajas dará sentido a 40 años de trabajo. Busca tu profesión en la que disfrutas. Merece la pena la inversión.
¿Trabajo, carrera, vocación? Tu decides. Y después. . . disfruta la decisión. Mira hacia adelante. Transita el camino elegido y mejora en él. Como decía Jonas Edward Salk : “La recompensa del trabajo bien hecho es la oportunidad de hacer más trabajo bien hecho.“
Y en el camino elegido el humor es algo para tomarse realmente en serio y los pensamientos positivos fortalecerán tu sistema inmunitario. Tu cuerpo, tu mente agradecerán tu risa y  los que te rodean se lo merecen.
En ocasiones como dice Whitney Houston: “Mi mayor reto es aprender a disfrutar de las largas horas de mi duro trabajo.“ puede que solo veas una pared infranqueable y es entonces donde tus compañeros serán tu mejor punto de apoyo y la risa nuestra mejor palanca.

“La risa es la distancia más corta entre dos personas”
George Bernard Shaw


10.  AGRADECE. Aprovecha todas las oportunidades. . . para agradecer.

Al agradecer reconoces al otro. Reconoces tu necesidad. Aumentas la confianza tuya y la del otro. Fortaleces el compromiso. Construyes futuro.
Al agradecer tu te fortaleces.
Agradece lo que haces. Agradece lo que ocurre. Agradece el resultado. Cuando agradeces te permites aprender. Te autorizas a crecer.

Desarrolla una actitud de gratitud y da las gracias por todo lo que te sucede, sabiendo que cada paso adelante es un paso hacia el logro de algo mas grande y mejor que tu situación actual.
Brian Tracy

Llegados a este momento pongamos un punto y aparte y esperamos algunas otras aportaciones por vuestra parte en este nuestro caminar feliz en el trabajo, clave para que nuestra vida, dentro y fuera de la actividad profesional, sea sostenible.
Para terminar dos citas que para mi son importantes y que viniendo de personas tan diferentes añaden, desde mi punto de vista, valor al hecho de ser y caminar felices en el trabajo

“Un hombre feliz es un bien común”
George Chapman

“No hay más que una manera de ser feliz: vivir para los demás”
Leon Tolstoi

EN TUS MANOS /1

de José Manuel Iñiguez

felicidad©sxc.hu:1171414

Lo que puedes hacer tu por tu felicidad en el trabajo.
Mira la presentación en SlideShare…

“ La verdadera felicidad deriva de la identificación y el cultivo de las fortalezas más importantes de la persona y de su uso cotidiano en el trabajo, el amor, el ocio y la educación de los hijos”

Este pensamiento de Martin E. P. Seligman me lleva a preguntarme ¿qué está en mis manos para ser feliz? y no esperar tanto de lo que los demás quieran y puedan  hacer para mi felicidad.
Las personas son felices en el trabajo más por lo que en ellas mismas está que en lo que les viene de fuera.
Eso se desprende de las encuestas que tan generosamente habéis contestado en los meses anteriores (tabla 1).
En este sentido el grupo de palabras reconocimiento, recompensa, ha sido elegido solamente por el 5% de las personas. De la misma forma el reto, que tenga sentido lo que hacen y la superación han recibido el favor del 55% de las personas como importante para reconocerse como felices en el trabajo.

 Tabla 1.

Resultado encuesta sobre la felicidad en el trabajo por Coach2Enjoy

Con lo anterior os proponemos una serie de acciones y comportamientos que creemos son importantes para estar y caminar felices en el trabajo y, quizá, también en la vida. A nosotros en COACH 2 ENJOY nos han salido 10 áreas a trabajar que iremos desgranando en este y el siguiente newsletter y que esperamos os sean útiles.

Partimos de que todas y cada una de las personas tienen talento y valor para el desempeño de la adecuada tarea y sin duda alguna en la identificación de lo adecuado tendremos la base donde posicionar los pilares de nuestra felicidad.

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10 AREAS A TRABAJAR PARA LA FELICIDAD EN EL TRABAJO

1. CUIDATE.

Sí, cuídate. Quién mejor que uno mismo para cuidarse y por cierto ¿qué esperamos? que los demás hagan lo que nosotros no estamos dispuestos a hacer por nosotros.

Y en ese cuidarse está el quererte, el darte tu tiempo, el cultivar la amistad como parte fundamental de cuidar tus relaciones, ocúpate de lo importante y desecha la preocupación por inútil.

Tres cosas bien prácticas son para nosotros básicas en el cuidado personal: Comer bien, hacer ejercicio y sin duda alguna dormir bien. Tu cuerpo lo agradecerá y sin un cuerpo satisfecho ¿cómo vamos a anidar un espíritu feliz?. Tu imagen, que tienes que cuidar, tendrá entonces un terreno bien abonado para fructificar.

Meister Eckart: “El alma ama el cuerpo”

2. BUSCA EL SENTIDO.

Busca, indaga, explora, seguro que lo encuentras.

Un amigo me decía que todas las personas tenemos tres opciones para levantarnos e ir a trabajar todos los días:
(a) sin sentido, sin saber para qué, por que había que ir. . . . que aburrido;
(b) porque el trabajo te permite comer, a tí y a tu familia. . . . lodable y aburrido para siempre;
(c) el trabajo tiene sentido para ti por sí mismo. Piensas que con tu trabajo haces de este tu mundo un mundo mejor… Bonito e ilusionante.

Es claro que para mi, igual que para mi amigo, es mucho más fácil ser feliz en un trabajo que tiene sentido. El resto de las opciones me dan aburrimiento, aunque tengan disculpa, pero aquí pretendemos ser felices. Y además las opciones en las que el trabajo no tiene sentido para nosotros son peligrosas, porque pueden durar toda la vida.

Otro amigo me decía: Lo que importa no es hacer lo que amamos . . .Es amar lo que hacemos. Bien, puede servir . . . y añado. Lo que importa es amar lo que hacemos porque tiene sentido y para el sentido que quiero. En este sentido te elevaras sobre la resignación y lo transformaras en ilusión.

Denis Diderot planteaba una de las frases que para mí tienen sentido: “El hombre más feliz es el que hace la felicidad del mayor numero de sus semejantes”.


3. SE OPTIMISTA.

Un tercio de nuestra vida lo pasamos, disfrutamos o sufrimos, en el trabajo. La vida profesional es demasiado larga como para no elegir a tus compañeros de viaje. Dicho lo anterior ¿A quién prefieres para ese viaje? A un alegre optimista o a un taciturno pesimista. Rodéate de optimismo . . . y para ello tu debes ser el primer optimista.
Amy Tam dice: “Si no puedes cambiar tu destino, cambia tu actitud”.

En esta línea el optimismo nace de uno mismo y no proviene de las circunstancias que nos envuelven.
Y, por si no nos sirviera lo anterior, estoy convencido que las personas optimistas disfrutan de mejor humor. Las personas optimistas son más productivas. Las personas optimistas disfrutan de mayores éxitos. Las personas optimistas viven más años. Las personas optimistas tienen más amigos. . .

Llegado el caso ¿qué es y cómo puedo cultivar el optimismo?
1. Ser optimista es esperar que el futuro te depare resultados favorables.
2. Ser optimista es el valor que te ayuda a enfrentar las dificultades con buen ánimo y perseverancia.
3. Ser optimista es querer descubrir lo positivo en las personas y circunstancias.
4. Ser optimista es ayudarme a mi mismo a confiar en mis capacidades y posibilidades.

En fin: Ya que tienes talento y vales para muchas cosas ¿qué te impide ser optimista?

Paolo Iudicone: “¿De que te sirve no ser feliz?”


4. COMPROMETETE
.

El compromiso empieza en ti, depende de ti, es tu elección personal.
Cuando te comprometes crees y cuando crees, participas y te implicas. Comprometidos crecemos juntos, nuestra capacidad aumenta, valemos más. Un buen compañero y además amigo sostenía que “el compromiso es la mejor estrategia para la supervivencia y la sostenibilidad”

Añadir que al menos en mi caso he constatado que el compromiso es contagioso y que ¿qué mejor forma de ayudar a los compañeros que contagiarles de lo que queremos para nosotros?

El egoísmo verdaderamente inteligente consiste en procurar que los demás estén muy bien, para que, de este modo, uno esté algo mejor”. Oscar Wilde


5. CONFIA.

Confiar es rentable ya que la confianza actúa como un polo de atracción para las oportunidades.

La confianza alimenta la esperanza y aumenta nuestra energía para la acción, y todos sabemos que los resultados se derivan de la acción. Por lo tanto nuestro éxito está ligado inexorablemente a la confianza que tengamos en conseguirlo. No podemos dar lo que no tenemos. Ten confianza. A todos nos gusta que los demás confíen en nosotros y la mejor manera para conseguirlo es confiar en los demás. Tenemos que invertir confianza para obtener confianza.

Prestas atención a lo que quieres ver… y si en vez de confianza ves desconfianza… ves miedo.
Y el miedo bloquea. El miedo no te deja avanzar. El miedo es un obstáculo para la felicidad. El miedo es una pérdida de tiempo.

Confiar es ser fuerte.

Según Albert Schweitzer “Es la ley de la vida, cada vez que se nos cierra una puerta se nos abre otra. Lo malo es que con frecuencia miramos con demasiado ahínco hacia el pasado, y añoramos la puerta cerrada con tanto afán, que no vemos la que se acaba de abrir”.

Confieso que me veo reflejado en la anterior cita y que desde la confianza me falta tiempo para descubrir los nuevos caminos. Confía y déjate desbordar por lo nuevo. Será apasionante.

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Por nuestra parte nos comprometemos a añadir otras cinco claves en el próximo newsletter. Descubriremos juntos las coincidencias.
Te propongo que si estás de acuerdo con las cinco ideas/acciones anteriores te pongas manos a la obra e identifiques algunas otras iniciativas que a ti te funcionan.

Escríbenos en el formulario abajo tus ideas. Lo comentaremos en el primer newsletter del 2014.

CONTINUA …

LAS QUE MAS UTILES HAN SIDO …Y SIN NOTA

VERSIONE ITALIANA

de José Manuel Iñiguez

Mi colegio: los Sagrados Corazones de Miranda de Ebro
Mi colegio: los Sagrados Corazones de Miranda de Ebro

En los últimos meses estoy tratando de empaquetar algunas reflexiones acerca de las ideas, en mi opinión fundamentales, para hacer que el liderazgo tenga como misión prioritaria la de la sostenibilidad del proyecto empresarial.
En este camino se cruzan en mi cabeza historias pasadas con visiones de futuro y se mezclan las preguntas con las respuestas, en algunos casos sin orden aparente, y en todos me cuesta separar la figura del líder como alguien externo al equipo y lo suficientemente fuerte como para escapar a su propia realidad como persona, sus experiencias, sus aprendizajes y sus propios desafíos.

En estas me encuentro de tal manera que tengo la necesidad de agradecer públicamente a aquellas personas que han influido en mi y que con sus ideas me han permitido disfrutar de mi trabajo y avanzar en los momentos difíciles. Y sobre todo a los “maestros” que en la época del colegio me marcaron con un sello de excelencia en materias en las que nunca me aprobaron y en las que, eso sí,  a lo largo de la vida he tenido exámenes todos los días.

Os mencionaré a modo de claves aquellas áreas que recuerdo con más cariño, no por lo que fueron en aquel momento sino por lo útiles que me han sido después.

  1. El balance entre derechos y deberes. En esta sociedad en la que hemos tenido la suerte de nacer y vivir acostumbramos a defender y exigir nuestros derechos como algo inherente al haber nacido. Sin ningún interés en polemizar reconozco que me ha sido más útil en mi desempeño profesional, tanto como jefe como colaborador, el pensar antes en mis deberes que en mis derechos. Hay quien mezclaría este tema con la generosidad aunque yo prefiero llamarlo balance entre lo que doy y obtengo y a mí me enseñaron a no pedir y menos exigir, aquello que yo no esté dispuesto a dar.
  2. Respeto y aceptación de las diferencias. Reconozco que me es más cómodo tratar con los míos, con los que piensan como yo, con los que hablan mi idioma, . . ..Ahora bien he de admitir que mis mayores “éxitos” profesionales han venido de la cooperación con los complementarios y que esto ha sido posible gracias a una educación arraigada en el respeto y la aceptación de aquellos que, de inicio, no son los más próximos pero que en el trabajo honesto y la discusión constructiva me han enriquecido y me han facilitado la superación y la mejora. ¡Gracias a mis maestros! porque me dieron apertura de miras, me quitaron los miedos a lo diferente y me enseñaron a querer por dentro y desde dentro.
  3. Es rentable trabajar para el cambio. Aunque en términos de rentabilidad externa y visible a corto plazo no siempre sea palpable el trabajo por hacer un mundo mejor, y por aquello que tiene sentido, es lo que más satisfacción produce y además es duradero. Y digo cambio porque, aunque entonces no era consciente, lo único que es permanente es el cambio y si no estoy dispuesto y preparado para trabajar por él, los demás serán los que decidan por mi y casi seguro que me gustará menos. Muchas gracias por ayudarme a no conformarme con lo fácil, a no facilitarme el aburrimiento, a empujarme hacia lo nuevo, a soñar y confiar en que es posible.
  4. Mi confianza al servicio de lo común. Años después he podido poner nombre a algunas cosas que entonces eran solamente características, cosas que ocurrían. Este es el caso p.e. de la resiliencia. Cierto es que la palabreja se las trae pero también es cierto que como el camino tiene sus piedras y sus pendientes, el levantarme después de la caída y seguir con ánimo hacia la cima se lo debo a mis maestros de antaño. Quiero dejar constancia que lo que tira de mi en esos momentos duros es la confianza en mi y en que el futuro siempre merece la pena y que si mi trabajo tiene un objetivo común que trasciende lo personal todavía merece más la pena. Gracias por haberme forjado en que el sacrificio por un bien común es enriquecedor y siempre compensa.

Las anteriores materias siguen siendo áreas de mejora y después de muchos exámenes no se si estaré aprobado. De lo que  estoy seguro es que sin la ayuda y el ejemplo de mis maestros mi desempeño como profesional estaría siendo seguro más ingrato y no habría disfrutado tanto del camino como lo he hecho.

Así que muchas gracias queridos maestros y la nota que llegue cuando quiera.

Píldoras de “liderazgo y sostenibilidad” – n.3 – ARRIESGATE. SIEMPRE GANARAS.

Image

de José Manuel Iñiguez

Ralph Waldo Emerson decía: «El éxito consiste en obtener lo que se desea. La felicidad, en disfrutar lo que se obtiene».

Esta frase me empuja en nuestro camino de la felicidad en el trabajo. ¿Qué está en mis manos para trabajar en la dirección de obtener este éxito que a todos nos gusta conseguir? Si como Alva Edison decía: «Las personas no son recordadas por el número de veces que fracasan, sino por el número de veces que tienen éxito», ¿Para qué tener miedo a lo que pueda ocurrir si en el camino paso por varios fiascos?.

Sé que muchas de las herramientas, modelos y métodos que los libros y “gurús” al uso plantean para llegar al éxito tienen por principios la determinación de objetivos, la planificación de actividades, el trabajo en equipo etc., etc., y todas estas ideas me parecen acertadas y seguro que cosechan buenos resultados, por cierto, como todo lo que se persigue con ahínco y perseverancia (en este sentido J. P. Sergent planteaba que «El éxito no se logra sólo con cualidades especiales. Es sobre todo un trabajo de constancia, de método y de organización»).

También he podido constatar que todos los días en el mundo de los negocios hay quien recibe medallas, algunos hasta las comparten y seguro que todos habrán hecho algo para merecerlas.
Las preguntas de hoy, a las que quiero dar mi personal aportación, son ¿cuántas de estas medallas que nos adjudicamos responden fielmente a lo que se perseguía? y por otro lado ¿qué hacer para conseguirlas con eficiencia y honestidad?

Desde las experiencias, más que desde los conocimientos e influencias académicas, confieso que una de las prácticas más útiles que he experimentado proviene del simple ejercicio de la predefinición del éxito y de forma más amplia de la exposición pública de dicha predefinición.
Cuando lo hice yo, no siempre tuve éxito. Es más, a veces me han incluso prendido unas medallas y aún así yo sentía que lo que pretendía conseguir estaba todavía lejos de mi alcance.

Ahora bien he de decir que incluso las más duras y aparentemente desastrosas experiencias me han ayudado a formarme. De las anteriores y de las otras, no tantas, en las que hasta me pusieron una medalla, es de las que os comento que el éxito bien entendido debe ser predefinido y además ayuda a obtenerlo el que se exponga públicamente dicha predefinición.

En la predefinición se encuentra el sentido del esfuerzo, se identifican las armas con las que se cuenta, se orienta a los compañeros de viaje, se predispone al compromiso, se contagia el entusiasmo y anima a la honestidad.
Además en la exposición pública se plantan las bases de transparencia y discusión constructiva que añadirá riqueza y permitirá el descubrimiento de gratificantes alternativas y nuevos caminos.

Con lo anterior será más fácil y eficaz disfrutar de la delegación de tareas, sin perder un ápice del ejercicio de responsabilidad, y por tanto estaremos en disposición de emplear nuestro tiempo y energía, y el de nuestros compañeros de equipo, de la forma más eficiente.

Es evidente que el riesgo es también público y no podremos después escondernos ni disimular ya que  los resultados, incluso los no deseados, siempre llegan. Si son los deseados podremos sentirnos orgullosos y será honesto el reparto de medallas, y si no son los perseguidos siempre nos quedará el aprendizaje en común y el compartir con el equipo lo andado para así ir mejorando día a día.

Solo añadir que en la predefinición del éxito tenemos el principio del proceso y que si este paso nos lo saltamos nos arriesgamos a caminar sin rumbo y como mínimo sin coherencia en el equipo, nos será más difícil la identificación de los talentos necesarios para conseguir nuestros objetivos y por tanto emplear las adecuadas fortalezas que harán nuestro ejercicio, no solamente eficaz, sino también eficiente.
En el fondo a todos nos gusta saber ¿para qué estamos? seamos nosotros los lideres o los colaboradores.
Eso sí, como líderes, en nosotros está la responsabilidad de predefinir el éxito y en su planteamiento público nuestra honestidad y nuestra mejor herramienta para empezar con buen pie el camino.

Ya para terminar esta breve reflexión os diré que mis experiencias exitosas han venido de la mano de alguna idea (con una es suficiente), bastante olfato y todo el coraje que podía poner en marcha y confesar que cuando el éxito deseado no ha llegado ha sido, casi siempre, por falta de la valentía necesaria.
Que las medallas lleguen o no, que no nos quiten el disfrute…

Y como Albert Einstein establecía: «Si A es el éxito en la vida, entonces A = X + Y + Z. Donde X es trabajo, Y es placer y Z es mantener la boca cerrada».

Píldoras de “liderazgo y sostenibilidad” – n.2 – LA CALIDAD DESDE, PARA Y POR EL CLIENTE.

escaparate

de José Manuel Iñiguez

LA CALIDAD DESDE, PARA Y POR EL CLIENTE.

(mira aquí el .ppt en slideshare)

Si se me permite voy a ser un poquito crudo.

¿Cuántas veces se nos llena la boca hablando de la calidad de nuestros productos? ¿Cuántas veces nos tildamos de excelentes como individuos y como organización? ¿Cuántas veces alardeamos de tener el mejor equipo? ¿Cuántas veces nos enorgullecemos de tener los procesos más eficientes? Pues bien todo esto y muchas cosas más, con ser ciertas, no son suficientes para que nuestro negocio sea sostenible.

Lo que sí es esencial es que nuestros clientes estén dispuestos a poner su dinero en nuestros bolsillos. Sin eso ninguna empresa es sostenible pues nos falta el primer peldaño de la escalera. Y para que lo anterior ocurra es imprescindible que el cliente, de manera sostenida,  perciba que hemos cumplido con sus expectativas.

No nos empeñemos en convencerles de nuestras bondades, invertir dinero en hablar de nosotros, poner nuestras energías en procesos y proyectos que satisfacen egos y estrategias internas, innovar y desarrollar productos y servicios que encantan a los que los diseñan, . . ..

Tres pasos son para mí claves y en los que hay que poner todo el cariño y la energía de las personas que queremos seguir en la brecha.

Primero escuchar y lidiar con la expectativa, el sueño, el deseo del cliente, evaluar su disponibilidad y asumir el riesgo de ser honestos con él y humildes con nosotros mismos. Si empezamos con desajustes entre lo que el cliente quiere y lo que nosotros queremos y podemos darle, mal empezamos. Este es el primer paso de nuestra calidad desde, para y por el cliente, la calidad de nuestro compromiso.

En segundo lugar hay que trabajar en casa, transmitir adecuadamente lo comprometido con el cliente y asegurarnos de que en todos los pasos internos y desde todas las instancias de la empresa los desajustes entre la entrada y la salida no dan como resultado un impacto negativo en el producto/servicio a entregar. Tendremos conseguida nuestra calidad desde, para y por el cliente, la calidad en nuestro producto.

Ahora llega la hora de la verdad, nuevamente tenemos al cliente enfrente, esperando el resultado de nuestro trabajo y deseando disfrutar del mismo. En el cómo hacemos la entrega, cómo le proveemos de las herramientas para que pueda extraer todos los beneficios de nuestro esfuerzo y cómo logramos que los desajustes entre la realidad de nuestro producto y la percepción por parte del cliente sean inocuos habremos conseguido que la calidad desde, para y por el cliente sea satisfactoria, estaremos ya en disposición de decir que tenemos calidad en la entrega.

Hasta aquí lo que nosotros podemos hacer, pero el circulo no se ha cerrado, ahora le toca al cliente y solo a él sacar sus conclusiones de la comparativa entre lo que esperaba y lo que ha obtenido. Si los pasos anteriores los hemos cubierto adecuadamente tenemos muchas posibilidades de que tengamos un cliente satisfecho, pero no nos equivoquemos, no tenemos la garantía y no nos rasguemos las vestiduras ni empleemos energía cuando ya no toca, porque al final es el cliente el que tiene la última palabra y siempre cabe la posibilidad de que no se acuerde, haya cambiado durante el proceso, haya descubierto otras “cosas”, …

Lo que nos toca como responsables es el de facilitar, apoyar y desarrollar personas, organizaciones y procesos que trabajen día a día en lo que toca. No empleen tiempo y energía en lo que no toca. Facilitemos el aprendizaje en cada uno de los pasos y posibilitemos que cuando no hemos tenido éxito, el análisis y la toma de acciones correctoras para el día siguiente se desarrollen en un clima positivo y sin culpables. El cliente no nos verá, ni tiene porqué entender cómo lo hacemos, él solo tiene como trabajo enjuiciarnos por nuestro resultado y nosotros como misión satisfacer sus necesidades.

…por cierto, el cliente tiene nombre y apellido.