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EL ALMA GEMELA EXISTE TAMBIEN EN EL TRABAJO. ENCUENTRALA A TRAVES DE LOS VALORES.

Este articulo surge a raiz de la entrevista que me ha echo
Cristina Penco de Business People Italia.

En un articulo de Forbes, una asociación de éxito tiene tres características fundamentales: confianza, misma modalidad de comunicación, competencias que se complementan. En su opinión: ¿Cual es el primer paso para asociarse con una persona?

 

Este momento es extraordinariamente interesante para hablar de asociaciones. El éxito en el mundo que vivimos – que muchos definen VUCA (volátil, incierto, complejo, ambiguo) – pasa a través de una red de partners: socios, colaboradores, proveedores y – si piensa a la importancia de los socials – también clientes. Usted debe crear una alianza con gente que comparte el proyecto y colabora para que tenga éxito.

Por esto, tu socio/socia ideal es en primer lugar una persona que tiene tu mismo interés hacia la misión de la empresa (su “para que”). Esto significa que comparte la mayoría de los valores a la base del proyecto.

Para convertir esta misión en una visión (el “como”) lungimirante y realistica, contar con una persona que tenga competencias complementarias conlleva cubrir los aspectos relevantes de la actividad empresarial. En Coaching by Values, por ejemplo, mi socia Paola Valeri y yo compartimos una finalidad de bienestar y eficacia en las organizaciones, y si Paola está enfocada hacia el liderazgo la eficacia del equipo, yo soy más especializado en los asuntos de la comunicación y del bienestar desde el individuo.

 

¿Cuáles son los requisitos y en qué trabajar para empezar una partnership de éxito?

No hay nada preestablecido. Las competencias se compran en el mercado y los así dichos “soft skills” (como la comunicación eficaz) se aprenden.

Como coach y partner, he experimentado que la clave del éxito a largo plazo pasa por compartir valores. Simon Dolan, creador de la metodologia Coaching por Valores,  nos provee herramientas y técnicas para identificar y alinear valores de las personas involucradas en la empresa. Aun así, el fundamento es un “asset de valores” compartido.

Por cierto, la confianza es el pilar y, aunque muchos desconocen esta posibilidad, que se puede monitorar y mejorar constantemente con acciones especificas.

 

 

¿Algunos consejos si el socio es un amigo o inclusive pareja en la vida personal?

En una relación sostenible, los dos socios tienen la misma idea de que es el éxito. Tecnicamente diríamos que los valores instrumentales los socios ponen a disposición para conseguir el objetivo final son parecidos. Cuando el nivel de la vida laboral se solapa al plano de las relaciones personales, los valores finales ya no son solamente el “éxito profesional”, si no entran en la esfera de “familia”, “cariño”, …

Tu habilidad en comunicar en esto casos es imprescindible. Si no te sientes lo suficientemente entrenado, confía en un coach: en estos casos se requiere una cantidad extraordinaria de asertividad (para tener la valentia de enfrentar temas conflictivos), habilidades dialógicas (para generar y mantener  conversaciones), inteligencia emocional  (para gestionar tu emotividad y la del otro).

 

¿Una empresa tradicional o una “start up” digital tienen las mismas reglas, o no?

No hay empresa hoy en día que pueda estar en el mercado sin “digitalizarse”. ¡Cuidado! Se despliegan nuevos escenarios para una modalidad de interactuar sin tiempo ni espacio: que los ámbitos del trabajo estén bien marcados.

Si el producto también es digital puro, se añade un tema de reactivad: se requiere voluntad y capacidad de reaccionar en tiempos fulminantes. Eso afecta el estilo de vida y de gestión…

 

 

Empezar una sociedad es para todos o hay emprendedores que pueden o deben escaquearse? 

Entre las competencias de los líderes del futuro, Marschall Goldsmith subraya la habilidad de crear alianzas. Volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad requieren personas especializadas y proactivas en tomar los riesgos, pero también las infinitas oportunidades, que este milenio conlleva. Nadie puede plantearse de tener éxito a solas.

 

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LA FELICIDAD COMO FIN DEL COACHING – 2a PARTE

Ayer asistí a la conferencia de mi estimado colega y querido amigo José Manuel Sanchéz (aquí el canal youtube de su Centro de Estudios del Coaching). De todas sus palabras, una en particular quiero aquí resaltar. “No practicamos la meditación, para la meditación, sino para llevar la presencia a nuestra vida cotidiana”.
Me ha recordado una idea de Aristoteles. No perseguimos la democracia para la democracia, sino para la felicidad (en “Ética a Nicomaco”).

No habría que añadir mucho más para demostrar el asunto del articulo. Este anhelo es congenito, intrinseco a la naturaleza humana. Por eso siento la necesidad de herramientas para facilitar el coachee en esta dirección y para que el coach pueda estar para ella/él desde la misma perspectiva.

Personalmente comparto la visión eudaimonista de la realidad humana que atraviesa la filosofia desde las origines, en Occidente como en Oriente. La raíz misma del Budismo está en la eliminación de las causas de la infelicidad  («Todos deseamos la felicidad…» en “Desvelando los misterios de nacimiento y muerte” de Daisaku Ikeda).

Un objetivo del coaching podría por lo tanto ser lo de facilitar la sintonia del individuo con su propio anhelo de felicidad, condición para luego trascenderlo.

La cultura occidental y en particular la vision del cristianismo, ha determinado una creencia según la cual la felicidad es mala. Una enseñanza que viene de la división entre cuerpo y mente exasperada en el ‘cogito ergo sum’, que ha hecho del sufrimiento la via hacia la trascendencia.
Con la idea de paraíso, infierno y purgatorio, se compensa la carnalidad en descomposición a que van sujetos los pecadores con el éxtasis de la contemplación intelectual garantizada a los beatos. Estática, precisamente, como si la esencia misma de la felicidad estuviese fuera del dinamismo vital, es decir incompatible con la vida (se vea: “Historia religiosa del Occidente medieval” de José Ángel García de Cortázar).

También encontramos otro obstáculo. Confundir la felicidad con la alegría. Y de nuevo nos chocamos con una equivocación profundamente arraigada en nuestra cultura. La RAE define ‘felicidad‘ como satisfacción o suerte, mientras define la éxtasis como felicidad del alma.

Me gusta siempre volver a lo basico. El cuerpo es la fuente del placer, claro está. Y eso tiene que ser nuestro guión para entender que es felicidad.
Comparto con Fradin la idea que las emociones son solo las negativas. Mejor sería llamarlas incomodas ya que tienen como unico objetivo moverte desde un estado de malestar a uno de bienestar. Las así dichas emociones positivas serían más bien mensajes de confortaciòn, señales de que ese movimiento se ha concluido de la manera más útil para el individuo.

De aquí, no se puede confundir la felicidad con la alegria. Esa es el estado de ánimo que surge despues de haber sobrepasado el peligro que activa rabia o miedo o el estado de perdida que genera tristeza.
Igualmente, no confundamos el placer con la satisfacción de la descarga de la tensión.
El placer del cuerpo, trascendido hasta el éxtasis que !sí pasa en él!, no es mera satisfacción, sino realización de su intrinseca naturaleza, es decir le da sentido. Así mismo la felicidad es la tendencia misma del ser, más allá del cuerpo pero a través y con él. Es la realización “de lo que se es” acorde con los valores que dan sentido a la vida.

Nietzsche claramente identificó este como el gran objetivo, pero en “Cómo se llega a ser como se es” lo define como inalcanzable, ya que cada vez las condiciones cambian y tenemos que re-inventarnos (“Nietzsche: La verdad es mujer” de Susana Münnich). Puedo compartir esta creencia.
Por la misma razón entiendo que muchos de mis colegas consideren objetivo del proceso de coaching, no tanto el bienestar del cliente, sino el desarrollo de dos ‘meta-habilidades’ fundamentales para la gestión del cambio personal.
Se trata para empezar de la presencia, o actitud meditativa, que pone en contacto el individuo con sus verdaderos anhelos. Se trata en último termino de desarrollar la capacidad heroica á la Joseph Cambell de conectar con su propia sombra.
Luego está la conciencia. Es el testigo interior que mira a los deseos de la sombra desde la distancia. Un alto nivel de consciencia permite de ir más allá hacia aquel entendimiento en que uno trasciende la naturaleza emocional del ego, reconociendose como expresión del Todo, íntimamente comprendendo que eso es “lo que uno es”.

Dicho esto, lo que propongo es un lugar desde alternstivo desde el cual hacer el proceso de coaching y que pasa, primero, por resolver los dos malentendidos: precisamente que la felicidad sea la beatitud celeste y/o la alegría.
Ambas ideas terminan con quitar energia vital. ¿Para qué perseguir los valores de la vida, si el bienestar no está aquí y ahora, sino despues de la muerte? Si me quedo en la vida es solo porque tengo que ganarme la eternidad, haciendo el bien a pesar de lo que deseo. En el mejor de los casos, creo que soy feliz por haber introyectado tan profundamente estos valores que los percibos como si fuesen míos. Quiero aclarar que considero estos valores positivos siempre y ciando no sean imposiciones; me inspiran los grandes místicos, como Francisco de Asis o Teresa de Avila, que nunca han hecho misterio de su “noche obscura”.
El segundo malentendido, la alegria como sinonimo de felicidad, conlleva por su parte un profundo pesimismo. La alegría no solo es momentanea (esta sola comprensión conlleva una inevitable tristeza), tambien depende de factores externos incontrolables (de aqui, inevitable el miedo a la incertidumbre o la rabia hacia quien no me da la alegria que deseo). Es más, desde el punto de vista de la persona que sufre y que no se da cuenta de que la felicidad no es incompatible con el dolor, se desarrolla un intimo odio a la vida: la creencia se podria expresar con «pudiese yo morir, en vez de sufrir tanto, …pero la vida me empuja a quedarme aquí» .
Se trata de una idea que además el pensamiento sistemico puede llevar a fomentar. Si interpretamos nuestra existencia como un servicio a la Vida (con la v mayúscula), o sea para que la familia, la nación, …hasta la humanidad perduren y consigan sus objetivos, ¡qué fácil confundir esta misma existencia como una esclavitud!.

“Los tristes tienen dos motivos para estarlo.”
Albert Camus

Propongo entonces este objetivo para el coaching: desarrollar la atracción hacia la vida a través del profundo entendimiento que la felicidad es el camino hacia la realización.
Se trata entonces de empezar por las fases del ‘quiero’, para luego trabajar el ‘merecer’ y el ‘poder’… ¿qué? Ser felices. Se trata sí de facilitar el desarrollo de presencia y conciencia, pero empezando por generar vitalidad.
Me inspiran en este sentido muchos terapeutas alternativos que empiezan por el amor a uno mismo (se vea mi articulo anterior, en inglés, aquí)

Llegado allí, al profundo deseo de vivir, el individuo puede trascender. Siempre y cuando también haya conseguido el necesario nivel de presencia y luego conciencia. Permitiéndose la felicidad como objetivo, y persiguiéndola desde la perspectiva individual, inevitablemente descubrirá que, como ya decía Nishiren, «felicidad es felicidad con los demás» y integrar el «yo soy yo» de Perls en el «yo soy tú» de Thay Nath Hahn. Por esta via, hasta las peores y horrorosas obsesiones escondidas en la sombra, aceptadas y trabajadas, pueden convertirse en una via maestra hacia la Vida. Se dan casos de terapeutas que curan con la técnicas con la que fueron torturados, anorexicas que dan de comer a los indigentes, maltratadores que enseñan inteligencia emocional… Cuando eso pasa, esta vez sí, literalmente, se alegra el Alma.

“He cometido el peor de los pecados 
que un hombre puede cometer.
No he sido feliz.”
Jorge Luis Borges
 

TIENES COSAS MÁS GRAVES QUE TÚ PARA ATENDER.

di Paolo Iudicone Castiglioni
piudicone@coach2enjoy.org

Me baso en un axioma que comparto con muchos coaches, de enfoque cognitivo como espiritual: “cada persona se comporta de la manera mejor posible”. Si no fuera así, se comportaría – lo digo tan fácil – de otra manera. Otros añaden: “… de la mejor manera, dadas sus circunstancias”.
Personalmente creo que, si entendemos a las personas como un todo físico, psíquico, emocional y espiritual, nunca falta nada, ni que las circunstancias pueden ser más funcionales.

A raiz de esto, es interesante preguntarse ¿porqué una persona enferma?

Un paso atrás. El tema es: a qué nivel del Ser miraramos cuando hablamos de “enfermedad”. Y, desde otro lado, desde qué nivel empezamos a intervenir con el cliente sobre ese asunto.
De nuevo, no soy nada más que mi cliente como para darle sugerencias sobre su propia vida, pero sí puedo acompañarle hacia un espacio diferente donde mirar, y tal vez, de alguna manera, distinta, la situación que genera sufrimiento. Volvamos al Ser. La persona no es solo ese individuo al qué los padres han dado un nombre, y que sigue identificándose como Paolo, Ángela, José, … como un coach, una madre, una hija, un marido, un manager, … un pequeño ser humano.

“Eres un ser espiritual inmerso en una experiencia humana”
Pierre Teilhard de Chardin

A lado de lo que se puede tocar, oír, oler, ver, hay días que vislumbramos algo más.
Es entonces que empezamos a darle al sufrimiento de ese ser humano – que  quizás no solo toca, oye, huele – otro sentido.
Si nada le falta, enferma porqué así le sirve y así quiere.

Hay aprendizajes para hacer más importantes de la salud, como por ejemplo darte cuenta de que amar significa permitir a los demás que también amen y entonces enfermas, así al final acabas de ser el niño bueno que cuida de todos y te obligas a que te cuiden.
Hay tareas más altas que tu propio bienestar, como por ejemplo dedicarte a defender muchos seres humanos. Por eso, tú eliges ponerte a ti misma/o en segundo plano, y lo mismo haces con tu cuerpo.
Hay funciones más amplias que tu vida personal, como por ejemplo mantener unida tu familia, y no te importa a ti si no consigues desarrollar una tuya.

Todo esto lo respeto. Honro este “algo más grande” que a ti te guía (como diría Hellinger).
Otra cosa es que sienta que no quede nada para hacer en proposito.
Hay otras maneras, menos sufridas de aprender, menos irrespetuosas de entregarte, menos infantiles de atender a tu función en esta vida.

10 OBVIEDADES A TENER PRESENTE PARA EL ÉXITO EN UN PROYECTO

Es evidente que las buenas prácticas del “Project Management” son claves en nuestro quehacer y seguro que nos van a ayudar a identificar los riesgos y a mitigar sus efectos, llegado el caso. A planificar con eficiencia las tareas y a asignar los recursos para la mayor eficiencia. A estructurar los acopios y negociar las mejores condiciones y de esta manera controlar nuestras finanzas.

Pues bien supuesto que ya estamos enrolados conviene que tengamos en cuenta algunas obviedades, que no por muy conocidas son menos importantes, y que además de terminar el proyecto cumpliendo nuestras 3c´s (Calidad, Costes y Calendario) nos permitan llegar cuerdos, sin mutilaciones y sin bajas en la singladura.

DECALOGO PARA LA CONQUISTA DE LA MENTE DEL CLIENTE

Una empresa que seda orientada al mercado es una empresa que lee en la mente del cliente. ?¿Cómo lo hace? Nos lo explica aquí José Manuel Iñiguez… Enjoy!

SOSTENIBILIDAD EMPRESARIAL

El otro día me sacaron los colores. Sí, en una sesión de formación con profesionales diversos, donde más de uno podía estar en mi posición, me interpelaron sobre la idea de “la orientación al cliente”. La anécdota es que, enfrascado en dejar claro que la orientación al cliente en la estrategia de la compañía suponía un tema clave para el éxito me estaba olvidando de otra de las máximas que había defendido unos días antes, “la diferenciación”.  Y cierto es que, el comentario de uno de los asistentes aparecía con  toda la razón. “La orientación al cliente, como idea, no supone hoy ninguna diferenciación y por tanto no supone una ventaja competitiva que nos lleve al éxito”.

Dicho lo anterior me resisto a dejarlo ahí en la anécdota y trataré de aportar algunas reflexiones a modo de decálogo para seguir soportando que, “el foco en el cliente, por parte…

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CON 5 SUEÑOS BAJO EL BRAZO

de Paola Valeri – pvaleri@pvaleri.net
Consultora – Coach sistémica

Sentada en el tren de vuelta a casa, después de cuatro días intensos en el Máster Internacional de Coaching Por Valores, reviso los apuntes y una frase me llama la atención: “trabajar en el mundo de las ideas antes de devolver los problemas ya resueltos al mundo real”.


DEL ENFOQUE EN EL PORQUE…

La formación clásica nos dice que para encontrar soluciones tenemos que comprender los problemas, desmenuzarlos, buscar datos, hacer mediciones, identificar errores, pautas, tendencias, responsabilidades, etc.
…HACIA EL ENFOQUE EN EL FUTURO

Hay otro enfoque, el de las soluciones, que nos invita a buscar la excepción, descartar lo que está mal y poner el foco en aquello que funciona para ver qué podemos aprender de lo que ya hemos hecho.

Sin embargo, cuando partimos de los valores el viaje arranca en el mundo de las ideas y mira hacia adelante, no hacia atrás. Parece un pequeño detalle, pero es esencial porque es allí, hacia adelante, donde podemos imaginar.

Ir al mundo de las ideas y volver a la realidad con la solución bajo el brazo tiene mucho que ver con el sueño: la motivación de la ilusión.


¿HAS TRABAJADO EN TUS VALORES?

Coaching por Valores está basado en el modelo teórico que Simon Dolan ha creado tras dos décadas de investigación, cuenta con una metodología que guía al profesional paso a paso y con una potente herramienta de trabajo, el juego “El valor de los valores”.

A través del juego, los clientes usan los valores marcados en la baraja como canal para ir hacia lo abstracto, permitirse una reflexión ‘allí arriba’, reconocerla, aceptarla, integrarla y entonces volver ‘aquí abajo’ con unas balizas claras y bien ancladas: los cinco valores que han escogido. Cuando el cliente mira por primera vez la secuencia de sesenta valores, tiene la sensación de que todos son imprescindibles. En el proceso de distinguir y descartar la persona realiza su reflexión sobre qué es lo que considera valioso y qué no en el momento.
VALORES: FUERZA DE GRAVEDAD

Los valores son el motor que alimenta nuestras acciones, son también el filtro a través del cual interpretamos la realidad y la fuente de donde nacen las emociones.

Cuando estamos alineados y en conexión con nuestros valores fundamentales, nuestra vida fluye y no percibimos contradicciones, pero cuando actuamos en contra de nuestras propias creencias, surgen el malestar, el conflicto y el estrés.

Una vez que nos atrevemos dibujar el perfil del sueño a futuro, llevarlo a lo concreto es mucho más fácil.

¡Probar para creer!

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