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LA RAZÓN #1 POR LA QUE NON CONSIGUES LO QUE TE PROPONES.

Cuando los valores son claros, 
las decisiones son fáciles.
Walt Disney –

Frecuentemente se piensa que el coaching se resuma en: el coach motiva.

Esta frase tan pequeña contiene una cantidad de malentendidos.
Para empezar, el sujeto protagonista del coaching es el cliente, en el sentido que es ella/él quien trabaja en la sesión y el profesional simplemente acompaña con las herramienta de su “caja”.
Segundo, la motiv-acción nunca llega de fuera, por lo tanto nadie en la realidad te puede dar motivos para cumplir algo si no los encuentras dentro de ti. Y si no fuese por eso…

Puedes también creer intensamente de tener un empuje autenitico y personal, pero no siempre es así. 

Tal vez estamos convencidos de que queremos de verdad alcanzar unos objetivos y esa creencia está apoyada a una logica de hierro. Estamos convencidos de que querremos alcanzar unos objetivos. Pero los síntomas de que no es así reposa precisamente en que los resultados no llegan!
«Quiero estar en forma porque tengo un montón de vestidos que no puedo tirar»; «Me comprometo en conseguir el bonus de este año, ya que no puedo tener la libertad que anelo sin acabar con el préstamo de la vivienda», etc. etc.
Con motivaciones como estas, no solo no somos eficaces sino que acabamos con menguar nuestra auto-estima. ¿Cuántas veces te has dicho: “no tengo bastante fuerza de voluntad”?

Voy a ser algo tajante para que nos entendemos: ¿cuánto es importante si tiras unos vestidos? Y ¿de verdad me estás diciendo que tener un préstamo afecta la percepción de ti mismo como persona libre?

 

La pregunta es: ¿qué de verdad es esencial para ti?

No he  empleado ejemplos sobre apariencia física y éxito laboral por casualidad. Son casos muy frecuentes de imperativos sociales que poco tienen a que ver con lo que de veras cuenta para nosotros.  Aun así es posible que exista dentro de ti otro empuje para conseguir los mismos objetivos y esa la verdadera, la que “misteriosamente” sigue haciendote levantar una vez cada tres meses a las 6 para ir a correr, o en el trabajo te hace aguantar un cliente insoportable: quizás das mucha importancia a la salud? Tienes una familia numerosa en que eres el único que tiene un sueldo o más bien las actividades en que te expresas son caras?

 

La clave está en comprender tus valores. 

Comprender nuestros propios valores significa identificar lo que desde siempre nos empuja en hacer lo que hacemos. Y añado: con entusiasmo y dirección.

El entusiasmo es ese fuego interior que no sabes de dónde llega, pero desde la niñez te define y te da energía. En los Griegos era la condición de quien estaba poseido por un dios. La logica aquí no tiene algún rol: el trabajo está en reconocer tus valores, darte cuenta.

La dirección viene de la coherencia interior. Me explico mejor: creemos que la personalidad de ser humano sea un monolito, mientras que en nosotros hay muchas facetas. Nos es dificil por la tanto que unos valores estén en conflicto el uno con el otro: tipicamente diversión y éxito profesional, o libertad y familia… Eso no significa que uno tenga que ser sacrificado al otro. Una de las mejores posibilidad ofrecidos por el coaching está precisamente en mediar entre impulsos aparentemente incompatibles.

 


Un ejercicio que puedes hacer ya. 

  1. Imagina tu objetivo. Presumibilmente se puede expresar a través de un generico “tendría que ser…”.
  2. Dobla una hoja y en la izquierda escribe esta obligación y todos sus corolarios en forma de deber.
  3. En otra mitad, escribe tu objetivo como un “quiero hacer…” in manera más especifica, en contexto y realistico.
  4. Ejemplo: “Tengo que ser delgado. Porque tengo que meterme los pantalones talla 46. Porque estoy orgulloso cuando voy por la calle” se convierte en “Quiero mantener mi peso ideal. Para estar en forma con más de 40: el bienestar necesita más atención en la comida. Para tener la salud para moverme y dedicarme a mis intereses y deportes. 
  5. ¿Qué has comprendido de este ejercicio? Si quieres, comparte aquí tus comentarios…
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EL ACUERDO. LA CLAVE DE UNA PAREJA SOLIDA.

Cuando imaginamos una historia de amor, casi siempre terminamos en un guión de película romántico.

Sin querer, vivimos inmersos en un repertorio de imágenes en que las relaciones se viven con pasión devastadora: «no es amor si no amamos como el primer día», «…si no podemos vivir sin él», «…si todo el resto del mundo no desaparece».

En realidad, la antigua sabiduría nos habla de un amor diferente: un sentimiento que cambia, que nace en el eros y con el tiempo cambia su naturaleza, se convierte en agape. Ágape es una comunión basada en el afecto y el intercambio. Y es una decisión común.

La atracción erótica es incontrolable debido a la fascinación generada por lo bueno de la otra persona y muere tan pronto como lo defectos del otro se vuelven claros. De hecho, de alguna manera, se trata de un fenómeno estrictamente individual. La vida en pareja es más bien un acto de voluntad compartida.

 

La pregunta sería “¿cuál es el sentido para nosotros para permanecer en pareja?”.

La respuesta a esta pregunta nos da una indicación para entender quién podría ser nuestra pareja ideal, pero también para renovar la motivación de seguir caminando con la que ya vivimos.
Desde este punto de vista, una pareja es un proyecto. Y la planificación es el elemento que se debe tenerse en cuenta

“Un cliente me preguntó:
“¿Qué puedo hacer para amar a mi esposa”. “Me encanta! El amor es una elección, una serie de acciones que se llevan a cabo a diario”
Steven Covey

Al igual que cualquier proyecto que logra resultados y es duradero, hay a la base una conciencia de cómo sabré si todo esto será un éxito y lo que realmente nos mantiene conectados. La respuesta es solo una y reposa en los valores: mis valores personales, aquellos que compartimos y el valor de los valores, la confianza.

 

DEJA DE JUZGARTE. ENCUENTRA TU MOTIVACIÓN AUTÉNTICA.

Daniela Cadamuro e Paolo Iudicone

Podrías pensar que el coaching te ayude a silenciar aquella voz interior que te empuja hacia un modelo estereotípico, («tengo que ser en forma», «de éxito», «con una familia feliz» ). O más bien, tienes la idea, quizás más frecuente, que el coach te motive a pesar de todo, metiendo a lado la parte de ti que te invita a amarte tal y como eres. 
De echo, psicologia relacional, programación neuro-lingüística, constelaciones sistémicas, … nos sugieren de escuchar todas nuestras partes – las cuales nos hablan para nuestro bien y deseos más auténticos – y al mismo tiempo nos ofrecen las herramientas para comprenderlas.

 

«Tendría que pasar más tiempo con mis hijos». «Con cuarenta años, tendría que estar en una posición de más responsabilidad». ¿Qué es que no funciona en ti? ¿Cómo te sientes cuando lo piensas?

Cada vez que te dices “tendría que ser…”, un poco de energía se derrama.
Quienes dicen que la disciplina es la clave del éxito, no esta tenendo en cuenta el placer y la motivación que guían aquella persona que se dedica intensamente a su actividad y tampoco a la sostenibilidad de ciertos compromisos.
Eso no significa que tendrías que silenciar tus “debería”.

Detrás de cada “debería” también está un valor tuyo.
Ciertas voces interiores existe la posibilidad para el futuro que deseamos, a la cual no le estamos dando el crédito que merece. A su manera, te la están recordando.
Te propongo un ejercicio muy simple.: (1) hazte un listado de todos los ‘debería ser…” que te vienen a la cabeza, y los “paraqués”. ¿Cómo te sientes? (2) Ahora borra fisicamente la palabra debería y pon “una parte de mi quiere que yo sea”. ¿Cómo cambia la emoción? ¿Y los paraqués?
En algún caso, es posible que te hayas dado cuenta que no hay una motivación verdadera en mantener un cierto compromiso, o más bien, pensando en tu deseo, hay soluciones más convincente que convertirte en un cierto tipo de mujer u hombre, o, inclusive, el precio para pagar es demasiado caro. Es posible que hayas acabado de tomar consciencia de haber confundido un deseo profundo con una necesidad inmediata, que hay reconocido un estereotipo.

El estereotipo es un modelo de persona propuesto por el sistema en que vives y que tu has asumido acriticamente.
¿Cuándo ocurrió eso? A frente de un problema, una elección crucial o un evento demasiado fuerte para ser gestionado, has encontrado que “ser una persona de este tipo” te ofrecía una manera para seguir adelante de la mejor manera. Y no te has equivocado. En la situación en que estabas – en términos de recursos ofrecidos por te medio ambiente, capacidades y competencias que habías acumulado, creencias y conciencia que habías conseguido – adoptar el tal estereotipo te ha permitido llegar hasta aquí.
Hoy eres una persona diferente y probablemente con más recursos, has adquirido nuevas capacidades y competencias, te identificas con nuevas creencias y eres más consciente. Aún  así, te has quedado allá…

La buena noticia. Si ya no puedes más con los viejos patrones, es precisamente porque estas lista/listo para nuevos caminos de mayor satisfacción.
La mente, ya sabes, es un instrumento que privilegia la eficacia (resultado, supervivencia) con respecto a la eficiencia (sostenibilidad a largo plazo, autorrealización) y, al adoptar una solución acceptable, no tiene ninguna razón para buscar otra. Eso hasta que un salto de consciencia no le haga vislumbrar una oportunidad de mayor bienestar.
Se podría decir así.

Si estás aquí hoy, es que has conseguido vislumbrar un deseo profundo y autentico detrás de un esquema automático. 

 

 

VIDA, PRESENCIA, RELACIÓN

Cada vez que pueda, me excluyo de la lucha para el poder, que se da en poseer la supuesto exceso, sea económico, sea físico, sea ético.

Solo estoy interesado en la relación en el aquí-ahora, concluida la cual no tengo otra motivación. En el contacto auténtico, cada exceso ya habrá sido intercambiado con reciprocidad. Propiedad, amor o razón te vienen dadas, en la espera que tú me los devuelvas con equilibrio, en una danza que se da tan solo para permitir la relación.

¿Qué otra motiv-acción se puede tener más allá de la relación? Si no se da de esta, yo tampoco estoy siendo. Eso no porque “si no me percibes tú, yo no existo”, sino porque no existo si no en el mundo, que por definición me transciende en el contacto con el otro.

De aquí el sentido de la presencia, condición o inclusive sinonimo de vida. 

Bebo con presencia este vino porque es vivir la vida con plenitud. Poco importa si habré conseguido ser tan zen de entrar en relación con algo insípido que, aún así, estimula mis sentidos, o algo más dulce.
De la misma manera, algo es disfrutar de un bien raro, otra es “divertir el ego” ostentando un símbolo, que es como tener la ilusión de que la relación se dé no en el contacto, sino soltanto en la convivencia en el espacio simbólico. En esta lógica un Vega-Sicilia, una Bentley e inclusive un cuerpo atractivo son objetos enseñados y no vehículos de la vivencia relacional, exhibidos como pruebas (ilusoria) de la reciprocidad que se limita a estar en el mismo contexto simbolico di altri membri della community.
Ilusión, en tanto que apartada del cuerpo, y por lo tanto también ilusión de poder: ¿qué poder sería si no mueve cuerpos?

Máxima ilusión por lo tanto la de creer que la Red sea instrumento que extiende mi cuerpo a la totalidad del mundo. Ilusión letal cuando riduce mi presencia al rincón muy reducido en que se encuentra el terminal, en un tiempo indefinido, así reduciando no solo la extension de mi expacio real, sino también la del desplegarse de mi tiempo de la vida, para el cual “ser humano” es a-con-tecer, es decir darse en relación, no acceptando de adaptarse pasivamente al mundo con acciones repetitivas, sino intervenir fisicamente y con-struir un a-venir.

Bebo con presencia, entonces. Y quizás me permitiré abusar de este vino, para – paradójicamente, estar un poco meno presente a migo mismo si esto me abrirá más a la relación con el otro siendo identificado como parte de un grupo que solo entiende el código de ambivalencia contención/transgresión. Código puramente metafisico ya que el cuerpo no conoce polaridad. Código ideal por así decir, siendo sin sentido (dirección) con respeto a la presencia.
De hecho, si no se da vida sin relación, tampoco se da relación si no nos entregamos a la incertidumbre “al cuadrado” del encuentro intersubjetivo.

Resistencia más sintomática es quizás la vergüenza.
La vergüenza o quita el cuepo del intercambio o reduce la cantidad de presencia quitando del intercambio la (considerable, en tanto que conectada en manera relevante con la identidad) parte juzgada.

VALOR (ANTI-VALOR) IDENTIDAD

Para ecuchar: Will Young “Losign myself”

 

Cuando queremos representar a nosotros mismo o una persona querida a través de imagines, metemos en una hoja les actividades favoritas, las cosas que nos gustan.

¿Hacemos una prueba? Piensa en un amigo/amiga e imagina que lo vas a describir en imagines. Hecho? Yo pondría una clase de pintura, una playa exótica, una Alfa-Romeo antiguo. Confío que los amigos comunes ya han entendido.

¿Qué hice? He descrito valores: creatividad, movimiento, estilo, originalidad.

 

Los valores son driver, guías que orientan nuestros comportamientos.
Desde esta perspectiva, son reconocibles por parte de las demás personas.

Según Robert Dilts representan uno de los niveles a través de los cuales se mueve la acción de cada individuo. Del más externo al más profundo:

  1. Medio-ambiente – ¿dónde, cuando (hago lo que hago)?
  2. Comportamiento – ¿qué exactamente?
  3. Competencias – ¿cómo?
  4. Valores y creencias – ¿por qué?
  5. Identidad – ¿quién?
  6. Espiritualidad – ¿para qué?

 

Simon Dolan define los valores come un sistema de creencias.

De alguna manera, revisa esta jerarquía, ya que, precisamente por lógica, les ponen a un nivel superior al cuarto. Retomando este punto di vista, me pregunto si más que un nivel lógico, no represente más bien el driver del escalón que a la identidad se refiere. Si no, ¿cómo piensa Dilts contestar a la pregunta “quién = con quién me identifico cuando decido hacer algo”? Un individuo precisamente se define identificándose con una determinata personalidad y lo hace, desde este prisma comportamiental, a través sus valores.

Tú puedes decir de ser tú, en tanto que te reconoces en unos valores.

 

 

Hasta el punto en que me comporto en coherencia, me siento bien. El flujo de la serenidad cotidiana se quiebra – es decir surge un conflicto – cuando encuentro un comportamiento de signo contrario, que sea mío o ajeno. Quisiera subrayar que, aunque el conflicto se diera en presencia de otras personas muy diferentes de ti, aoparece a raíz de una parte de tu personalidad – que de momento no (re)conoces – que apoya un valor  de signo contrario a aquello con el cual nos identificamos.

El malestar que sentimos cuando no respetamos o no hacemos respetar un valor es el sentido de culpabilidad.
A nivel de coaching sistémico, el sentido de culpabilidad lanza un mensaje muy valioso. Estamos en presencia del miedo a la exclusión de un determinado grupo.
La ausencia de conflicto interior con respeto a un valor demuestra la coherencia con un sistema de pertenencia, o mejor dicho a sus sistema de valores. En positivo, lo llamamos sentimiento de inocencia.

L’assenza di conflitto interno rispetto a un valore ci dimostra la coerenza con un certo sistema di appartenenza, o meglio con il suo sistema di valori.
In positivo parliamo di un sentimento di innocenza.

 

A la parte de mi que podríamos llamar “el counsellor gestalt” surge una pregunta.
¿Es esto sistema de valores coherente con nuestra singular personalidad o se trata más bien de aquellos de otros contextos convertidos acríticamente en propios (introyección)?

El coach sistémico me apremia a hacer otra.
¿Los valores que nos mantienen a salvo en un sistema es eficaz de la misma manera en otros ambientes de que formamos o queremos formar parte?
La emergencia de un conflicto siempre muestra un sistema negado, cuya pertenencia creemos amenaza nuestra supervivencia en la convicción que el sistema en que “sí, está vigente el estado de inocencia” garantiza.

 

Hacemos dos ejemplos. ¿Qué le pasa a una monja de padres religiosos en un grupo de amigos de infancia ateos? ¿Y a una chica homosexual en una familia de solidas tradiciones católicas? Pero ¿puede una persona no pertenecer a su familia o renunciar a sus propios valores? En realidad, no, pero en el fondo puede forzarse a tomar la una o la otra elección. El conflicto es un proceso en que tendrá que pasar.

 

¿Como gestionar el sentido de culpabilidad? Cuidadosamente: el sentido de culpabilidad es también sinónimo de beneficiosa innovación. Los seres humanos evolucionan gracias al salto de con(s)ciencia con respeto a los antepasados y la adhesión a valores más innovadores de que se hace partidaria la generación presente.
Pero ¿la consciencia de ser una personalidad innovadora exenta del sentido de culpabilidad? Aún menos. Si algo podemos suponer es que estas personas tengan un nivel de consciencia más alto y por ende mayores recursos para gestionarlo. Y eso lo podemos pensar porque han elegido satisfacer una necesidad más alta, es decir autoconistencia/integridad (esfera de la individualidad) o misión (esfera de la espiritualidad) en vez del soporte derivado del formar parte de la familia de origen (pertenencia – esfera del medioambiente)

Es interesante el caso de personalidad innovadoras que llevan adelante valores tradicionalistas.
Un esempio. Si mi “politico interior” duda, al coach le da ternura el caso de Alice Weidel. Se trata de la homosexual regolarmente casada con una mujer que es al mismo tiempo la líder del partido homófobo AfD: literalmente grita (¿a mi soltanto?) cuánto ama a su familia, una abjuración “hago autodafé, admito que soy equivocada” que como toda abjuración no puede no afectar su bienestar, siendo que la deja patentemente no integra.

En general, los valores moralistas que lleva adelante un cliente y en general una persona son muy interesantes. Los valores tradicionalistas indican la adhesión al sistema de los padres. En presencia de un conflicto, elegir formar parte de los “justos”, de los “buenos”, de los “legales”, de los “sinceros” hace pensar al deseo de ser vistos por el sistema de origen… no obstante.

Siguiendo con el ejemplo de Alice, ¿qué pasa si se pertiene naturalmente a un grupo excluido, debido a diferencias incolmables en el sistema de valores, por la familia? ¿Qué luchas interiores vive o niega una señora homosexual casada, y por lo tanto que lo quiera o no perteneciendo a un grupo con intenciones que la amenazan, liderando un partido homófobo? Y si en su madre patria el matrimonio no fuese reconocido por ley ¿el conflicto sería insanable?
Otro caso real interesante. ¿Qué pasará a un niño inglesisimo adoptado en Inglaterra por buenos musulmanes (3)? ¿Y a los niños de familia sintoísta llevados a Inglaterra por buenos católicos?

Como coaches no nos interesa tomar parte, ya que aparece evidente que no hay ningún merito en ser lo uno o el otro, si no las consecuencias del conflicto interior. De echo, cualquier tema un cliente lleva a nuestra atención de alguna manera siempre se puede ver como tal: conflito entre nosotros y el otro, entre yo e yo, entre yo y algo más grande (el Mundo, el Destino, la Vida, Diós, …) (4).

Según el nivel de consciencia del cliente:

  1. ¿Siente el amor incondicionado de sus padres más allá de las diferencias? Siente el suyo hacia ellos? Y, en caso, puede tener percepción, gestionar y perdonar las dificultades de sus padres?
  2. ¿Tiene claros sus propios valores? Como hemos visto, indentificar-me significa identificar mis valores, pero en caso de conflictos esta patentemente proyectando valores que en el fondo percibe como propios con los cuales todavía rechaza tomar contacto. Hablo de percepción ya que precisamente se podría tratar de valores tomados acriticamente por una parte excluida de si misma/mismo de la familia de origen. En este caso, se puede volver a los valores declarados con una pregunta desafiante que aprendí en Sensum (4): «Estos valores ¿que te permiten NO hacer?»
  3. ¿Existe la posibilidad de acompañar a la persona en el proceso de inovación que viene con el sentido de culpabilidad en la perspectiva de un bien más grande? ¿Esta la persona dispuesta a poner en juego su identidad para algo que va más alla de ella? A este nivel ya estamos en un contexto espiritual, en que la persona necesita el acompañamiento en un proceso de superación. (5).

 

 


(1) Me expreso así para entendernos: todos valores son neutros y – en una perspectiva de coaching, más allá de la etiquetas – aceptables.

(2) Aquí el articulo de el periodico Guardian

(3) La Escuela de Palo Alto ha inclusive considerado que la esquizofrenia sea el resultado de un mensaje conflictivo (precisamente) llevado por la familia (es: la comunicación de la madre se sobrepone a aquella de signo contrario de padre)
https://es.wikipedia.org/wiki/Doble_v%C3%ADnculo 

(4) https://sensumsystemic.wordpress.com/

(5) En todos casos, es importante trabajar una (quizás, la) que podriámos definir meta-competencia (es decir la habilidad que genera otras herramientas): la presencia
Para profundizar, sugiero el video del colega José Manuel Sanchez Sanz “La presencia como una competencia para la vida”

EL FUTURO HUMANO DE LA EMPRESA

En 2017, la ley italiana de presupuesto ha autorizado las empresa a incluir como costes los premios de producción convertidos en servicios. Dentro del 2020 la Comisión Europea habrá aprobado la directiva en materia de Fair Pay.

¿Por qué? La competitividad en una mundo altamente volátil, incierto, complejo, ambiguo requiere un empleado comprometido, es decir convencido de que su destino coincide con el de la empresa.

Un empleado feliz mete el 57% más de dedicación y está el 87% menos proclive a cambiar de puesto de trabajo1.

Será por casualidad, pero PWC2 define el futuro del trabajo a nivel de la gestión de las personas como el Mundo Amarillo, tal y como la teoria de la Espiral Dinámica identifica el mundo de consciencia sistémica3.

Estamos hablando de una perspectiva en que “los trabajadores y los emprendedores comparten el objetivo de un sentido y de una relevancia más altos”. Todo esto tiene a que ver con compartir valores.

El 25% de las empresas globales4 ya creen que el trabajador ideal es aquello que comparte los mismos valores de base. 

 

EL ALMA GEMELA EXISTE TAMBIEN EN EL TRABAJO. ENCUENTRALA A TRAVES DE LOS VALORES.

Este articulo surge a raiz de la entrevista que me ha echo
Cristina Penco de Business People Italia.

En un articulo de Forbes, una asociación de éxito tiene tres características fundamentales: confianza, misma modalidad de comunicación, competencias que se complementan. En su opinión: ¿Cual es el primer paso para asociarse con una persona?

 

Este momento es extraordinariamente interesante para hablar de asociaciones. El éxito en el mundo que vivimos – que muchos definen VUCA (volátil, incierto, complejo, ambiguo) – pasa a través de una red de partners: socios, colaboradores, proveedores y – si piensa a la importancia de los socials – también clientes. Usted debe crear una alianza con gente que comparte el proyecto y colabora para que tenga éxito.

Por esto, tu socio/socia ideal es en primer lugar una persona que tiene tu mismo interés hacia la misión de la empresa (su “para que”). Esto significa que comparte la mayoría de los valores a la base del proyecto.

Para convertir esta misión en una visión (el “como”) lungimirante y realistica, contar con una persona que tenga competencias complementarias conlleva cubrir los aspectos relevantes de la actividad empresarial. En Coaching by Values, por ejemplo, mi socia Paola Valeri y yo compartimos una finalidad de bienestar y eficacia en las organizaciones, y si Paola está enfocada hacia el liderazgo la eficacia del equipo, yo soy más especializado en los asuntos de la comunicación y del bienestar desde el individuo.

 

¿Cuáles son los requisitos y en qué trabajar para empezar una partnership de éxito?

No hay nada preestablecido. Las competencias se compran en el mercado y los así dichos “soft skills” (como la comunicación eficaz) se aprenden.

Como coach y partner, he experimentado que la clave del éxito a largo plazo pasa por compartir valores. Simon Dolan, creador de la metodologia Coaching por Valores,  nos provee herramientas y técnicas para identificar y alinear valores de las personas involucradas en la empresa. Aun así, el fundamento es un “asset de valores” compartido.

Por cierto, la confianza es el pilar y, aunque muchos desconocen esta posibilidad, que se puede monitorar y mejorar constantemente con acciones especificas.

 

 

¿Algunos consejos si el socio es un amigo o inclusive pareja en la vida personal?

En una relación sostenible, los dos socios tienen la misma idea de que es el éxito. Tecnicamente diríamos que los valores instrumentales los socios ponen a disposición para conseguir el objetivo final son parecidos. Cuando el nivel de la vida laboral se solapa al plano de las relaciones personales, los valores finales ya no son solamente el “éxito profesional”, si no entran en la esfera de “familia”, “cariño”, …

Tu habilidad en comunicar en esto casos es imprescindible. Si no te sientes lo suficientemente entrenado, confía en un coach: en estos casos se requiere una cantidad extraordinaria de asertividad (para tener la valentia de enfrentar temas conflictivos), habilidades dialógicas (para generar y mantener  conversaciones), inteligencia emocional  (para gestionar tu emotividad y la del otro).

 

¿Una empresa tradicional o una “start up” digital tienen las mismas reglas, o no?

No hay empresa hoy en día que pueda estar en el mercado sin “digitalizarse”. ¡Cuidado! Se despliegan nuevos escenarios para una modalidad de interactuar sin tiempo ni espacio: que los ámbitos del trabajo estén bien marcados.

Si el producto también es digital puro, se añade un tema de reactivad: se requiere voluntad y capacidad de reaccionar en tiempos fulminantes. Eso afecta el estilo de vida y de gestión…

 

 

Empezar una sociedad es para todos o hay emprendedores que pueden o deben escaquearse? 

Entre las competencias de los líderes del futuro, Marschall Goldsmith subraya la habilidad de crear alianzas. Volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad requieren personas especializadas y proactivas en tomar los riesgos, pero también las infinitas oportunidades, que este milenio conlleva. Nadie puede plantearse de tener éxito a solas.